Tepco no tomó medidas "suficientes para evitar el accidente de Fukushima", según el OIEA

Un ejemplo nuevo, según la crisis avanza, de lo banal de la promesa de que la altísima y sofisticada tecnificación de las plantas de energía nuclear hacen improbable o imposible los errores humanos o la negligencia. Posibilidad una vez más excluída de los costes de esta forma de calentar agua y producir vapor. Puede producir, sin embargo, un escalofrío en la espina dorsal la afirmación del director del OIEA de que “hay formas para que en el futuro no se repitan estos accidentes”, profundizando en el mito propagándistico. IDEAA.

El director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica, Yukuya Amano, ha asegurado que la empresa propietaria de la planta no tomó las medidas “suficientes para evitar este accidente”. Afirma también que “hay formas para que en el futuro no se repitan estos accidentes”.
JOSE REINOSO (Enviado especial a Tokio) / AGENCIAS 04/04/2011

Amano ha recordado en Viena, donde se encuentra la sede del OIEA, que otra planta de Tepco ya sufrió un accidente nuclear en 2007, informa Efe. La central de Kashiwazaki, situada en el noroeste de Japón (por lo que no le afectó el terremoto del pasado marzo) sufrió aquel año un incendio, escapes de sustancias radiactivas y una fuga de agua contaminada. El origen fue un terremoto de magnitud 6,8; lo que no impide que la central siga estando diseñada para resistir un temblor de 6,5 grados en la escala de Richter (muy inferior a los 9 grados que se midieron el 11 de marzo). Una dejadez que el director general del OIEA ha achacado también a la empresa eléctrica japonesa en el caso de Fukushima: “En retrospectiva, las medidas tomadas por el operador no fueron suficientes para evitar este accidente”, ha asegurado en una crítica que ha extendido al propio organismo que dirige y los Estados que lo integran.

Con todo, el máximo representante de la agencia nuclear de Naciones Unidas se ha mostrado convencido de que se encontrarán las “formas para que en el futuro no se repitan estos accidentes”. “Deseo mucho que las normas de seguridad sean más fuertes y que tengamos más capacidad para ayudar a los estados miembros a asegurar la seguridad nuclear”, ha manifestado el director general del OIEA, que ha convocado una gran conferencia mundial para junio con la asistencia de los ministros responsables de la energía nuclear en cada país.

El Gobierno aseguró ayer que la radiación continuará saliendo de la central durante meses.

Cada día que pasa los ingenieros que intentan estabilizar la central nuclear de Fukushima se enfrentan a nuevos retos, que sitúan el fin de la peor crisis atómica que ha sufrido el mundo desde Chernóbil (Ucrania, 1986) en un horizonte lejano.

Y cada día que pasa, la ira crece contra Tepco. Desde el inicio de la crisis, la empresa ha sido acusada de falta de transparencia, de lentitud en la respuesta, de no haber tenido en cuenta las advertencias de los expertos sobre el riesgo que los terremotos suponían para Fukushima y de cometer numerosos errores en las labores de emergencia.

También han sido criticadas las medidas de seguridad con sus empleados. Hace 10 días, tres técnicos se vieron expuestos a grandes cantidades de radiación, y dos de ellos tuvieron que ser hospitalizados con quemaduras tras meterse en agua muy radiactiva con vestimenta de protección inadecuada. Al inicio de la crisis, los equipos no contaban con suficientes contadores Geiger para controlar la radiación y no tenían suficientes trajes de protección contra la contaminación, lo que obligó a algunos trabajadores a improvisar con nailon forros para cubrir el calzado.

Seguici in Facebook