Los ecologistas explican en qué habrían empleado los 11.000 millones del Plan E

images-25 21.jpg “De verdad que estoy haciendo una sociedad sostenible..”

Miguel G. Corral
Raúl Arias. Natura
Junto con los fondos de los Presupuestos Generales del Estado la obra pública gastará este año 33.000 millones de euros. Pero, ¿a qué tipo de obra va destinado ese dinero? ¿Qué modelo económico se ha fomentado con la nueva inyección económica?, ¿cuánto empleo creará?

Según el Gobierno, se generarán algo más de 300.000 puestos de trabajo en toda España. Sin embargo, hay sectores de la sociedad que opinan que serán empleos temporales y que suponen una tendencia continuista con el modelo económico que ha conducido a España a la situación delicada en la que se encuentra. Desde los grupos conservacionistas, se tiene la sensación de haber perdido una oportunidad de apostar por un camino más sostenible y que nos permita alcanzar los compromisos adquiridos de cara a la lucha contra el cambio climático. NATURA ha querido preguntar a las principales organizaciones ecologistas españolas en qué hubieran gastado el dinero si hubieran sido ellos los gestores del Plan E.

AMIGOS DE LA TIERRA

Antes de nada, la directora de Amigos de la Tierra, Liliane Spendeler, apunta que el dinero ha vuelto a ir a los sectores más contaminantes, como la construcción y los automóviles. “Esos fondos podrían haberse empleado de manera diferente, con visión de futuro, añadiendo el criterio ambiental al de la creación de empleo”, afirma. “España tiene una gran necesidad de reducir sus emisiones, que continúan un 28% por encima de lo permitido para 2012. Por ello nosotros habríamos invertido en la eficiencia de los edificios y en la mejora del transporte público y en la promoción de la bicicleta como medio de transporte urbano para eliminar coches de las ciudades”.

WWF ESPAÑA

“Hace falta apostar por una economía verde real, pero no puede estar vacía de contenido en los discursos políticos”, asegura Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF España. “Nosotros hubiéramos dejado de invertir en infraestructuras para los coches, en carbón para producir energía o en las centrales nucleares y hubiéramos terminado con la economía dependiente de los combustibles fósiles”.

Del Olmo asegura que con esas medidas ya se hubiera generado un ahorro que podría sumarse a los fondos del Plan E. “La principal inversión sería en reducir drásticamente el consumo de energía tanto en los edificios como en el transporte. Pondríamos al día la red de trenes; llevaríamos a cabo la rehabilitación de edificios y barrios enteros para que sean más eficientes y haríamos una fuerte inversión en I+D en fuentes renovables para dar un fuerte empujón a la eólica y, sobre todo, a la energía solar termoeléctrica”.

“Con los fondos que quedaran, si es que quedan”, bromea del Olmo, “reduciríamos la pérdida de biodiversidad y aumentaríamos la capacidad de los ecosistemas de adaptarse al cambio climático. ¿Cómo? Recuperando los ríos a través de la eliminación de presas y realizando una mejor gestión de los bosques para recuperar las masas forestales. Y, además, transformaríamos la agricultura y la pesca”.

GREENPEACE

“Lo primero es poner condicionantes ambientales a los proyectos que se presenten y primar a los que supongan un desarrollo ambiental”, dice Juan López de Uralde, director ejecutivo de Greenpeace España.

“En cuanto a la energía, habría que impulsar las fuentes renovables en los municipios y no frenarlas, como hace el Ministerio de Industria. Se debería primar la peatonalización de las áreas urbanas y el transporte de bajo impacto, mediante el fomento del transporte público y la mejora de los trenes de cercanías, la construcción de carriles bici o el préstamo de bicicletas públicas”.

El director de Greenpeace también apostaría por la protección de espacios en los términos municipales y por la recuperación de la cultura agraria. “Apoyaríamos el desarrollo de huertas urbanas y de iniciativas de agricultura ecológica”, asegura.

ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

“Nuestra prioridad sería reducir la extracción de materiales de la naturaleza y la producción de residuos”, dice Yayo Herrero, coordinadora estatal de Ecologistas en Acción. “Hay sectores sostenibles que necesitan más mano de obra humana que los más dañinos: la agricultura ecológica, que, además, genera el empleo en áreas rurales; las energías renovables, que facilitan la soberanía energética y reducen la dependencia; la gestión de espacios naturales o las guarderías forestales”.

Pero lo fundamental para Herrero reside en el lema de la campaña de Ecologistas en Acción ‘Menos para vivir mejor’. “Podríamos trabajar menos horas y ganar menos dinero si el acceso a la vivienda fuese barato, así mejoraría nuestra calidad de vida y reduciríamos nuestras fuertes demandas de recursos”, dice Yayo Herrero.

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