No hay seguros para la energía nuclear….(y situación en España)

Un nuevo ejemplo de externalización de costes por la industria nuclear (o subsidio pagado con los impuestos). IDEAA

Por Por Dietrich Fischer *

Si las compañías de seguros se niegan a arriesgar su dinero asegurando la industria nuclear, ¿por qué habría que obligar a la agente a arriesgar su vida?, se pregunta en esta columna Dietrich Fischer, director académico de la World Peace Academy.

BASILEA, 28 mar (Tierramérica).- Algunos defensores de la energía nuclear sostienen desde hace tiempo que un accidente grave en una central atómica es tan probable como que un meteorito choque con el planeta.En 1975, la industria nuclear pidió al físico estadounidense Norman Rasmussen que hiciera un informe para tranquilizar al público; según el estudio, la probabilidad de que se produjera una fusión completa del núcleo de un reactor era de una en 20.000 por reactor y por año.

La realidad mostró que esa es una flagrante subestimación. Los tres accidentes nucleares más conocidos y graves fueron en 1979 en Three Mile Island, Estados Unidos, en 1986 en Chernobyl, Ucrania, y ahora en Fukushima, Japón.

Pero han ocurrido muchos más accidentes y fusiones parciales de núcleos de reactores que liberaron radiactividad.

Un estudio encargado por Greenpeace concluyó que el accidente de Chernobyl pudo haber ocasionado 200.000 muertes sólo en Belarús, Rusia y Ucrania entre 1990 y 2004. Los reactores de Fukushima I tienen unas 30 veces más material radiactivo que el de Chernobyl y además Japón tiene una densidad de población mucho mayor que Ucrania.

Aun si no hubiera accidentes, no hay hasta ahora solución para almacenar con seguridad los desechos radiactivos.

Uno de los subproductos, el plutonio 239, tiene una vida media de 24.100 años. Eso significa que pasados 24.100 años la intensidad de la radiactividad que emite disminuye solo en 50 por ciento. Tomará 241.100 años hasta que la radiación haya disminuido por un factor de 1.000, considerado un nivel seguro.

¿Cómo podemos garantizar que nuestros descendientes no se verán expuestos a los peligros de esos desechos durante 10.000 generaciones?

El principio precautorio prescribe evitar el peor resultado posible de cualquier decisión. Ello implica que deberíamos desmantelar todas las centrales nucleares.

¿Existen alternativas a esta fuente de energía? Por cierto que hay medios seguros de producir electricidad con el viento, el sol, las olas y la fuerza del mar, que no contribuyen al efecto invernadero, como sí ocurre al quemar combustibles de origen fósil.

El proyecto Desertec tiene por objetivo generar electricidad en los desiertos mediante reactores solares y eólicos, para transmitirla a los centros de consumo.

La primera zona donde se aplicará es Medio Oriente, África del Norte (MENA, por sus siglas en inglés) y Europa. Paneles solares y parques eólicos diseminados por 17.000 kilómetros cuadrados (0,2 por ciento del desierto de Sahara) podrían abastecer una parte considerable de la demanda eléctrica del MENA y 15 por ciento de la europea.

¿Por qué se utiliza energía nuclear pese a todos los peligros que encierra? Porque es muy lucrativa para unos pocos a expensas de la seguridad del resto de la gente.

El servicio eléctrico que suministra una central atómica se puede cortar si los usuarios no pagan sus facturas, pero la energía del sol recogida en los techos de las casas no se suspende y da más independencia a la gente. El lobby nuclear no quiere que esto ocurra.

La democracia requiere que los afectados puedan tomar decisiones y que los votantes sean completa y verdaderamente informados. Al público se le ha mentido sobre la seguridad de la energía nuclear y en muchos casos no se la ha permitido participar en la toma de decisiones. Esto debe cambiar.

Todas las compañías de seguros han rehusado hasta ahora cubrir contra accidentes nucleares porque no quieren invertir con base en algunos cálculos de ciertos científicos que aseguran que el riesgo es bajo, e insisten en fundar sus cálculos de riesgo en la experiencia real.

Como las aseguradoras se niegan a cubrir los accidentes nucleares, una ley estadounidense, la Price-Anderson de 1957, asignó esa cobertura al gobierno federal.

Otros países tienen normas similares. Esto constituye un enorme subsidio de los contribuyentes a la industria nuclear. Si el sector se viera obligado por ley a proporcionar cobertura contra accidentes y a costear la eliminación segura de sus desechos no tendríamos más reactores eléctricos nucleares.

Es verdad que la energía solar es hoy más cara que la nuclear. Pero eso se debe en parte al subsidio indirecto que se otorga a la electricidad nuclear y a la escasa investigación en fuentes alternativas.

Si una fracción de los fondos de investigación en energía nuclear se hubiera dedicado a fuentes seguras, como el viento y el sol, probablemente ya tendríamos alternativas más baratas.

Si las compañías de seguros, expertas en estimar los peligros de accidentes, no desean arriesgar su dinero, ¿por qué habría que obligar a la agente a arriesgar su vida?

* * Dietrich Fischer, director académico de la World Peace Academy, director de Transcend University Press, y autor de “Nonmilitary Aspects of Security”  y “Preventing War in the Nuclear Age” .

 

Los seguros se niegan a cubrir los 1.200 millones exigidos a las centrales nucleares en España

Esa energía tan “œsegura” que ni las mismas compañías de seguros arriesgan un duro por ella – Lunes.21 de mayo de 2007 – 874 visitas – 2 comentario(s)

RAFAEL MÉNDEZ – Madrid

Los seguros en España se niegan a cubrir los 1.200 millones de responsabilidad que los convenios internacionales fijan como responsabilidad para las centrales nucleares. Así lo establece el anteproyecto de Ley sobre Responsabilidad Civil por Daños Nucleares. La norma elaborada por Industria aboga por que las empresas respondan por 700 millones y por establecer mecanismos en la tarifa para suplir los 500 millones restantes de responsabilidad. Greenpeace denuncia que esto demuestra el riesgo ilimitado de las nucleares.

Los Convenios de París y Bruselas sobre responsabilidad de las nucleares en caso de accidente fijan una obligación mínima para las empresas de 700 millones y un tramo hasta los 1.200 que corresponde a las centrales o al Estado. El Gobierno español ha optado porque las empresas paguen todo y que las centrales suscriban un seguro por valor de 1.200 millones. Aunque hay problemas. El borrador de ley establece que “se ha constatado que el mercado de entidades de seguros que opera en el territorio nacional no dispone de capacidad suficiente para prestar la garantía”. Por ello, la norma afirma que “la tarifa eléctrica puede ofrecer dicha garantía para los daños no asegurables”.

El responsable de energía nuclear de Greenpeace, Carlos Bravo, denuncia que el recurso a la tarifa eléctrica es un “subsidio encubierto” a las nucleares y concluye: “Si las nucleares fuesen tan seguras y rentables como dice la industria no tendrían problemas para encontrar seguros”. Las centrales nucleares están exentas de la Ley de responsabilidad por daños al medio ambiente, que obliga a las empresas a reparar los daños al entorno que ocasionen sin límite de gastos.

El borrador fija que la fianza de 1.200 millones podrá ser un seguro, un aval o mezcla de ambas. Pero considera que para los avales “la tarifa eléctrica podrá proporcionar a los titulares la cobertura de riesgos no asegurables”. Para los transportes de material nuclear, el seguro deberá ser como mínimo de 80 millones.

Diario El País

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