EEUU se opone a la reducción del bromuro de metilo, que incide sobre la capa de ozono

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Por Stephen Leahy

MONTREAL, 20 sep 2007 (IPS) – Washington se niega a firmar un tratado internacional que busca eliminar rápidamente el uso de químicos que afectan la capa de ozono.

Delegados de 191 países, reunidos 20 años después de la firma del Protocolo de Montreal en esta misma ciudad canadiense, están a punto de alcanzar un acuerdo para acortar los plazos contemplados inicialmente para su prohibición. Ese convenio estableció el plan de acción para limitar el empleo de la sustancias contaminantes.

Sin embargo, Estados Unidos insiste en continuar utilizando el bromuro de metilo, un pesticida prohibido por el daño que causa en la capa de ozono, que protege a los seres vivos del planeta de los rayos solares ultravioletas.

Aunque otro enorme hueco de ozono se formó esta semana sobre la Antártida, los delegados reunidos aquí parecen estar aceptando las demandas de Estados Unidos, pese a que el bromuro de metilo debería haber dejado de emplearse en los países industrializados, en teoría, el 1 de enero de 2005, según las disposiciones del Protocolo de Montreal.

“Es una mancha en esta reunión. Estamos ante el producto químico que no debe ser nombrado”, dijo a IPS David Doniger, director de política climática del no gubernamental Consejo de Defensa de los Recursos Naturales, con sede en Estados Unidos.

“Hay un poderoso grupo de presión de los productores de fresas y vegetales en Washington”, agregó.

El bromuro de metilo es un pesticida altamente tóxico que se coloca en la tierra antes de sembrar. También se lo utiliza luego de la recolección para descontaminar productos y las áreas de almacenaje. Aunque es muy efectivo para eliminar malezas, insectos y roedores, provoca el adelgazamiento de la capa de ozono y pone en riesgo la salud humana.

Existen alternativas para 93 por ciento de las aplicaciones de este producto. Pero países como Estados Unidos, Israel y Japón argumentan que no tienen otra alternativa que seguir usándolo a causa de regulaciones, disponibilidad, costos y condiciones locales.

El Protocolo de Montreal contempla “excepciones críticas” que permiten continuar empleando sustancias prohibidas por un corto período hasta que se encuentre un sustituto.

En 2006 se permitió a Estados Unidos utilizar 8.000 toneladas de bromuro de metilo, frente a las 5.000 autorizadas para todos los demás países industrializados.

En la reunión que finalizará este viernes en Montreal el comité informativo sobre el uso de bromuro de metilo hizo referencia a un “excelente avance” en la eliminación de su empleo e indicó que no había recibido muchos pedidos de excepción a la prohibición.

No es el caso de Estados Unidos, que pidió autorización para aplicar 6.500 toneladas en 2008 y 5.000 en 2009, frente al resto del mundo rico que redujo sus demandas a sólo 1.900 y 1.400 toneladas, respectivamente.

El delegado de Suiza expresó su preocupación frente al hecho de que algunos países reclaman el empleo de grandes cantidades de este químico y destacó que 40 por ciento de las existencias no se dedican a “usos críticos”.

Estados Unidos cuenta con una reserva de 8.000 toneladas de bromuro de metilo, pero el representante de Washington dijo que se agotaría en 2009.

Las emisiones de esta sustancia tienen un impacto inmediato en la capa de ozono, dijo a IPS Janos Mate, de Greenpeace Internacional.

“Los científicos creen que su efecto es de tres a 10 veces mayor que el de otros productos químicos”, agregó.

El activista advirtió que la capa de ozono se encontrará en su estado “más delicado” durante las próximas décadas antes de comenzar a recuperarse significativamente. El cambio climático está retardando el proceso y no está claro cuál será su impacto, dijo.

La capa de ozono es parte de la atmósfera, a 25.000 metros de altitud, y actúa como escudo contra los rayos ultravioletas que pueden causar quemaduras, cáncer de piel y cataratas. También pueden dañar la vida marina.

En los últimos dos años, huecos de ozono más grandes que Europa aparecieron sobre la Antártida y los océanos australes. La Organización Meteorológica Mundial informó esta semana que nunca había alcanzado tal dimensión y que se hará aún mayor con el retorno de la primavera en el hemisferio sur.

El cambio climático parece jugar un papel en la formación de esos adelgazamiento de la capa de ozono. Mientras se calienta la superficie de la Tierra, en las regiones polares la alta atmósfera se vuelve más fría, creando las condiciones para que químicos como el cloro y el bromuro destruyan el ozono.

El año pasado, investigadores de la Universidad de Colorado descubrieron que los vientos en el Ártico tienen un impacto sobre el ozono de la estratosfera superior mucho mayor al pensado. Estos vientos se estarían incrementando a causa del cambio climático, lo que a su vez provoca la disminución del ozono.

En tanto, el grupo de presión de los agricultores estadounidenses está indignado porque Washington no presiona para que les autoricen el uso de mayores cantidades de bromuro de metilo. Sus voceros afirman que ellos podrían lograrlo en base a las excepciones contempladas en el Protocolo de Montreal, ya que no existen todavía alternativas económicamente viables.

“Ya es hora de emplear el sentido común en este asunto”, dijo Charles Hall, de la Asociación de Productores de Frutas y Vegetales del sureño estado (provincia) de Georgia.

Los agricultores de Estados Unidos jamás entendieron que el bromuro de metilo está destruyendo la capa de ozono, dijo Doniger. España, Grecia e Italia han eliminado prácticamente su uso en cultivos, agregó.

“Todos estamos sufriendo con una capa de ozono más delgada sólo para beneficiar a unas pocas compañías estadounidenses”, afirmó Mate. (FIN/2007)

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