Declaración sobre los posibles riesgos para la salud de lactantes y niños derivados de la presencia de nitratos en hortalizas de hoja.

El grupo CONTAM de la EFSA ha evaluado los posibles efectos para la salud de la exposición aguda a nitratos en lactantes y niños por el consumo de lechuga o espinacas. En un dictamen anterior de 2008 la EFSA determinó la estimación de la exposición crónica a nitrato en niños de 1 a 18 años, entre otros el nitrato de lechugas y espinacas, y concretó que estaba por debajo o dentro del valor de la ingesta diaria admisible (IDA) de 3,7 mg de nitrato/kg de peso corporal. Algunas estimaciones de la exposición crónica al nitrato estaban a nivel de la IDA, lo que implica que la exposición aguda puede superar la IDA en algunos casos (pero que ocasionalmente se supere la IDA no indica por si solo un riesgo para la salud, ya que la IDA para el nitrato se deriva de estudios de toxicidad subcrónica y crónica).

El nitrato es un compuesto de origen natural presente en las verduras, cuyo consumo puede contribuir de manera significativa a la exposición alimentaria a los nitratos. Algunos vegetales, especialmente los de hoja, como la lechuga y las espinacas, tienen concentraciones relativamente altas de nitrato que se incrementan cuando se cultivan a cubierto (por ejemplo, en invernaderos) y/o en condiciones de escasez iluminación.

En el cuerpo humano el nitrato se convierte en nitrito, el cual en concentraciones altas puede producir metahemoglobinemia. La metahemoglobinemia generalmente se manifiesta con cianosis. El aumento de metahemoglobina en la sangre está asociado a la reducción del transporte de oxígeno.

Dado que el nitrato, al reducirse a nitrito, tiene potencial para causar metahemoglobinemia, y que ello puede pasar después de una única exposición, para evaluar la seguridad de la exposición aguda al nitrato sería conveniente establecer una dosis aguda de referencia. Actualmente, los datos disponibles de estudios en animales e informes de intoxicación por nitrato en humanos no constituyen una base adecuada para establecer la dosis aguda de referencia. No obstante, los datos disponibles indican que la metahemoglobina (MetHb) no es alta en niños o bebés de más de 3 meses de edad si la exposición al nitrato proveniente del agua potable o de las verduras se mantiene por debajo de 15 mg/kg de peso corporal por día.

Por término medio, el consumo de vegetales constituye el 6% del consumo total de alimentos y bebidas de los niños en los países estudiados. La lechuga representa una media del 3,7% de las hortalizas consumidas y las espinacas, el 2,6%. A partir del análisis de nuevos datos disponibles más detallados sobre el consumo de alimentos en niños, el grupo CONTAM llega a la conclusión que las concentraciones de nitrato en lechugas no suponen un riesgo para la salud de los niños; sin embargo, las espinacas ingeridas en grandes cantidades (más de 200 gramos) por lactantes y niños de 1-3 años en un día determinado podrían resultar una exposición a concentraciones altas de nitratos. En estos casos, el Grupo considera que para algunos niños no se puede descartar la posibilidad de riesgo de metahemoglobinemia.

Las concentraciones de nitritos en los tejidos vegetales frescos en buen estado son generalmente bajos, pero se van incrementando durante el almacenaje postcosecha a través de la reducción de los nitratos y la disminución del contenido de agua. Este proceso se acelera cuando el producto se hace puré.

La legislación de la Unión Europea establece las concentraciones máximas de nitratos en los alimentos como las espinacas y la lechuga, y se ha constatado que solo el 1% de las muestras de lechuga y el 5% de las muestras de espinacas analizadas superan las concentraciones máximas establecidas. Por este motivo, la EFSA llega a la conclusión que aumentar la concentración legal máxima tendría un impacto menor en la exposición del riesgo en niños.

La declaración establece una serie de recomendaciones:

* No se debe dar espinacas a los niños que sufren infecciones bacterianas gastrointestinales porque estas comportan una mayor conversión de nitrato en nitrito, lo que aumentaría el riesgo de metahemoglobinemia.
* No se debe almacenar las verduras cocidas a temperatura ambiente porque también puede producir a una transformación directa de nitrato en nitrito.

Fuente: Departamento de Agricultura, Alimentación y Acción Rural de la Generalitat de Catalunya [ VER ]

[ Acceso al documento original: Statement on possible public health risks for infants and young children from the presence of nitrates in leafy vegetables. EFSA Journal 2010;8(12):1935 ]

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