Declaración de la comunidad científica contra los (muchos) quimicos cancerígenos

SALUD: Científicos unidos contra químicos cancerígenos
por Julio Godoy

PARÍS, 28 nov. 2006 (IPS) – Científicos europeos, entre ellos varios ganadores del premio Nobel de Medicina, urgieron a instituciones internacionales y a los gobiernos del Norte industrializado a adoptar medidas drásticas contra el uso de químicos peligrosos para la salud humana.

En el Llamamiento de París, los científicos reclamaron “prohibir la utilización de productos cuyo carácter cancerígeno, mutágeno o reprotóxico en el hombre es cierto o probable, según lo definido por las instancias u organismos científicos internacionales competentes”.

Los especialistas subrayaron que esas sustancias químicas, a pesar del riesgo probado que conllevan, están presentes en pesticidas y otros productos muy usados en la agricultura intensiva, en muchos artículos electrónicos de uso doméstico, cosméticos e incluso medicamentos.

El Llamamiento de París, presentado oficialmente a inicios de este mes en la capital francesa, fue originalmente formulado en 2004 en una reunión de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

En la nueva versión, los autores proponen 164 medidas para reducir drásticamente la contaminación química.

“Las enfermedades crónicas registradas por la OMS (Organización Mundial de la Salud), en especial el cáncer, aumentan de forma alarmante”, alerta el documento.

“El deterioro general de la salud es lo que debemos pagar por la contaminación que producimos”, dijo a IPS Dominique Belpomme, oncólogo francés y promotor de la iniciativa.

“El concepto de desarrollo sostenible no es suficiente para compensar los peligros de la contaminación para la salud. Necesitamos vincular el concepto de salud sostenible, indivisiblemente relacionado con una política ambiental real”, sostuvo.

Entre los signatarios del llamado se destacan los franceses galardonados con el Nobel de Medicina Jean Dausset (1980) y François Jacob (1965), así como cientos de otros científicos europeos que representan a casi la totalidad de las asociaciones de medicina de los 25 países miembro de la Unión Europea (UE), cientos de organizaciones no gubernamentales y unos 150.000 ciudadanos comunitarios.

La iniciativa coincide con la próxima sesión del Parlamento Europeo que aprobará, a mediados de diciembre, de forma definitiva, la nueva normativa a este respecto, el sistema de Registro, Evaluación y Autorización de Químicos (Reach).

“Reach brindará protección de alto nivel para la salud humana y el ambiente”, según la Comisión Europea, órgano ejecutivo de la UE. “Al mismo tiempo, mejorará la competitividad de la industria química de la UE al fomentar la innovación y asegurar altos estándares de seguridad para sus productos”.

Con el Reach no se permitiría el uso continuo de químicos que tengan cierto nivel de peligrosidad, excepto en los casos en que cumplen un rol esencial y no haya alternativas efectivas.

En el llamado, Belpomme y sus colegas reclaman a la UE que “refuerce el programa Reach para asegurar la sustitución de los químicos más peligrosos para el hombre por otros que no lo son tanto”.

El documento insta al resto del mundo a adoptar el “reglamento internacional para controlar la comercialización de químicos de acuerdo con el programa Reach en su versión mejorada”.

El Llamamiento de París también reclama mayor atención a los peligros que suponen para la salud los pesticidas y ftalatos, aditivos químicos muy utilizados en plásticos, artículos domésticos, medicamentos y cosméticos, por lo general para que sean más suaves y flexibles.

Nuevas investigaciones revelan que “muchos bebés recién nacidos están expuestos, desde su nacimiento, a más de 200 substancias químicas”, indicó Belpomme.

“Más de 75 por ciento de los casos de cáncer se deben a la contaminación química”, añadió.

“Encontré más de 300 sustancias químicas en la sangre del cordón umbilical de bebés recién nacidos. Estas son responsables de perturbaciones endocrinas, desde malformaciones genéticas hasta problemas de crecimiento y desarrollo cerebral, dijo por su parte a IPS Charles Sultan, toxicólogo de la meridional ciudad francesa de Montpellier.

Similares hallazgos se hicieron en otras partes de Europa.

Henrik Leffers, investigador del Departamento de Crecimiento y Reproducción del Hospital de la Universidad de Copenhague e integrante del grupo que presentó el Llamamiento de Paris, subrayó que la exposición humana a los ftalatos constituye “una causa importante de envenenamiento por químicos“.

Según el francés Instituto Nacional de Investigación de Seguridad Sanitaria, unos tres millones de toneladas de ftalatos son producidos cada año en el mundo.

“De los estudios en animales, cada vez hay más pruebas de que los ftalatos constituyen una amenaza para la salud”, dijo Leffers.

Cuando digo ftalatos, la mayoría de la gente piensa en bolsas de plástico y juguetes para niños, pero la exposición procede de los cosméticos“, reveló Leffers.

“De las cremas y aceites que se ponen en la piel, una parte sustancial se absorbe y va al torrente sanguíneo y afecta todos los órganos, y de ahí viene la exposición a los ftalatos”, explicó.

Los científicos también subrayaron la necesidad de una reforma radical en las políticas agrícolas europeas, que pase de la actual ayuda financiera a la producción masiva hacia una agricultura orgánica, sin pesticidas y otros componentes químicos.(FIN/2006)

Seguici in Facebook