Colosal apuesta del presidente electo por las energías renovables

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Un Premio Nobel de Física y un triunvirato de mujeres dirigirán la colosal apuesta del presidente electo por las energías renovables
16/12/08

Chu tiene en sus manos una labor titánica. Un nuevo “proyecto Apolo”, ha dicho Obama, de 150.000 millones de dólares (110.000 millones de euros) en 10 años con el que independizar a su país del petróleo extranjero creando energías renovables y 5 millones de puestos de trabajo verdes.

“Se acabó el tiempo para los retrasos y para autoengañarse”, dijo el presidente electo la semana pasada tras reunirse con Al Gore.

Antes de que George W. Bush le convirtiera en secretario de Energía, Samuel W. Bodman había sido presidente y consejero delegado de una multinacional especializada en materiales químicos. En contraste, el hombre de mirada amable que ayer acompañaba a Barack Obama para suceder a Bodman en el cargo es un Premio Nobel de Física que dirige un laboratorio nacional dedicado a la energía renovable.

Al frente de su equipo verde figura como nuevo secretario de Energía Steven Chu, que apareció ayer en el escenario del hotel Drake de Chicago rodeado de las tres mosqueteras que le ha asignado Obama para la “urgente misión de seguridad nacional”: Lisa Jackson, nueva directora de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA, por sus siglas en inglés), Carol Browner, en un puesto de nueva creación para coordinar políticas sobre el cambio climático, y Nancy Sutley, que dirigirá el Consejo de la Casa Blanca sobre Calidad Ambiental.

La primera sustituye a alguien que ‘Los Angeles Times’ definía como “un burócrata cuya principal cualificación era estar dispuesto a obedecer cada directiva sin importar cuánto minase la misión medioambiental de la EPA”. Su primer trabajo será deshacer todas esas decisiones políticas que han dañado los estándares medioambientales y la vida salvaje bajo un presidente que empezó negando la existencia del cambio climático.

Carol Browner, que ya dirigió la EPA con Bill Clinton como inquilino de la Casa Blanca, el presidente que firmó el Tratado de Kioto, aunque luego George W. Bush desató una oleada de críticas internacionales al optar por abandonar el programa. Browner, de 52 años, será la nueva “zar de la energía y el medio ambiente” en su papel de coordinar todas las agencias.

La tercera, que se encargará de dirigir el consejo de la Casa Blanca para acelerar el desescombro, mintió sobre la calidad del aire en la Zona Cero tras los atentados del 11-S. Miles de personas sufren cáncer y problemas respiratorios a cuenta de ello. Sutley fue miembro del comité presidencial de Hillary Clinton en California sobre Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales, por lo que todo este triunvirato supone hasta ahora el mayor guiño a la izquierda que haya hecho Obama.

Labor titánica

Chu tiene en sus manos una labor titánica. Un nuevo “proyecto Apolo”, ha dicho Obama, de 150.000 millones de dólares (110.000 millones de euros) en 10 años con el que independizar a su país del petróleo extranjero creando energías renovables y 5 millones de puestos de trabajo verdes. Fomentar los combustibles biológicos, crear plantas de baja emisión para el carbón, acelerar la comercialización de los híbridos, y lograr que el 25% de la energía eléctrica de Estados Unidos proceda de fuentes eólicas y solares para el 2015. Un sector éste en el que Iberdrola se ha posicionado con fuerza al figurar como la segunda mayor productora de energía eólica en el mercado del gigante norteamericano.

Durante la campaña, el senador por Illinois visitó una planta de turbinas eólicas de Gamesa en el estado de Pensilvania, e invitó a uno de sus empleados a la Convención Demócrata de Denver para hablar sobre la reconversión del sector y los empleos verdes. La empresa tiene ya firmados pactos a largo plazo con el Departamento de Energía y participa con sindicatos y grupos ecologistas en la llamada ‘Alianza Apolo’.

fuente: MERCEDES GALLEGO – www.eldiariomontanes.es

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