Cambio climático: las compañias se transforman

images.jpg

Por Stephen Leahy

TORONTO, 24 sep 2007 (IPS) – Accionistas, inversores y analistas financieros ahora quieren saber cómo serán afectados los balances de las compañías a causa del cambio climático, y un nuevo estudio evalúa los riesgos y oportunidades de las grandes corporaciones.

A pedido de fondos de inversión que administran más de 41 billones de dólares, varios centenares de empresas revelaron voluntariamente de qué forma responden a este desafío. El informe fue presentado este lunes en la Bolsa de Comercio de Nueva York.

“El cambio climático modificará nuestro comportamiento en todo lo que hacemos”, dijo a IPS Paul Dickinson, presidente del Proyecto de Información sobre el Carbono (CDP, por su sigla en inglés), organización independiente sin fines de lucro.

“Nada volverá a ser como antes”, agregó.

El CDP realizó una encuesta entre las 1.300 compañías más grandes del mundo y descubrió “un proceso global de reestructuración económica e industrial” motorizado por regulaciones, políticas y respuestas empresariales para hacer frente al recalentamiento planetario.

Los resultados muestran que muchas firmas han entendido que el mundo está cambiando y buscan formas de reducir su exposición y riesgo financiero. En general, existe una marcada tendencia, tanto de los gobiernos como del público, de no comprar productos que tengan un impacto negativo en el clima, indicó Dickinson.

“En Europa nadie quiere comprar automóviles grandes. Por lo tanto, firmas automotrices con fuertes programas de vehículos híbridos, que combinan dos motores, uno eléctrico y otro de explosión, representan dinero en el banco para los inversores”, agregó.

El cambio climático está alterando completamente la forma de hacer negocios, y habrá grandes ganadores y perdedores, advirtió Dickinson.

“Los inversores están buscando al próximo Microsoft”, el gigante informático estadounidense, “en relación con el cambio climático”, afirmó.

A pesar de la férrea oposición del gobierno del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, a reducciones obligatorias en las emisiones de dióxido de carbono, empresas de ese país están previendo un eventual impuesto sobre las mismas, mayores exigencias sobre uso eficiente de la energía y presiones para elaborar productos sostenibles, dijo Dickinson.

El informe revela que muchas compañías están redefiniendo sus ventajas competitivas y desempeño financiero.

Bancos y agentes bursátiles, como JP Morgan, han invertido 650 millones de dólares en 26 granjas que emplean molinos de viento. HSBC destinó 55.000 millones de dólares a proyectos de energía “limpia”, y 40 por ciento de la electricidad que consumió en 2006 provino de fuentes renovables, señala el estudio.

Asimismo, el banco Barclays otorgó financiamiento de largo plazo a proyectos para generar más de 2.600 megavatios de electricidad de fuentes renovables, y la mitad de la energía que consume en Inglaterra es de ese origen.

El estudio también indica que la cervecera Anheuser-Busch se muestra muy activa en investigaciones para desarrollar semillas resistentes a condiciones climáticas extremas, al tiempo que su Consejo del Agua administra aspectos relacionados con su cadena de abastecimiento, los productos y las comunidades locales.

Unilever se ha asociado con varios grupos de accionistas para desarrollar programas de agricultura sostenible, centrados en las formas de mejorar la eficiencia de las granjas y minimizar el uso de agua, agrega la investigación.

La encuesta del CDP era voluntaria, pero 86 por ciento de las compañías consultadas en Europa y 74 por ciento en América del Norte enviaron sus respuestas. Ninguna de las siete empresas chinas que recibieron el cuestionario aceptó participar. Aunque los datos no fueron auditados, Dickinson confía en que ninguna de las corporaciones envió información falsa.

“Esperamos que las grandes firmas contables se unan a nosotros”, agregó.

Existe un creciente reclamo para que la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por su sigla en inglés), que regula la actividad bursátil, pida a las empresas que revelen su nivel de riesgo frente al cambio climático.

Allstate Corporation, que asegura a uno de cada ocho hogares en Estados Unidos, informó pérdidas por más de 4.000 millones de dólares a causa de los huracanes Katrina y Rita, pero no hizo mención al cambio climático en su último balance. Y el gigante energético Exxon Mobil apenas menciona el tema.

Inversores, fondos de pensiones y organizaciones ambientalistas pidieron oficialmente a la SEC, el 18 de este mes, que obligue a todas las empresas que cotizan en bolsa a divulgar información más detallada y útil.

“El cambio climático puede afectar el desempeño de las compañías de varias maneras: desde daños a sus instalaciones y mayores costos para cumplir con las regulaciones hasta sus oportunidades en el mercado internacional para productos o servicios que contribuyen poco o nada al calentamiento global”, señaló la petición enviada a la SEC.

El texto también destaca que un estudio elaborado en enero de este año por Ceres y el Grupo Calvert, una empresa de administración de activos, reveló que más de la mitad de las compañías incluidas en el índice Standard&Poor 500 están haciendo un trabajo muy deficiente para informar a sus inversores sobre los riesgos del cambio climático.

“La SEC tiene que hacer más para proteger a los accionistas de los riesgos que enfrentan las compañías a causa del cambio climático, ya sea derivados de impactos físicos directos o nuevas regulaciones”, dijo Mindy S. Lubber, presidenta de Ceres, grupo de inversores y organizaciones no gubernamentales, y directora de la Red de Inversores sobre Riesgo Climático.

“Los accionistas merecen saber si las compañías en las que colocaron su dinero están bien posicionadas para enfrentar el cambio climático o si se encuentran potencialmente expuestas”, afirmó.

Dickinson predijo que habrá una enorme respuesta global al cambio climático y agregó que toda la información recolectada por el CDP está disponible en su sitio de Internet, porque la organización quiere “ayudar a que los inversores voten con su dinero”.

El cambio climático, concluyó, “es como Internet. Siempre estará entre nosotros”.

(FIN/2007)

Seguici in Facebook