Cambio Climático: Acuerdos globales y diferencias parciales en Valencia

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Por Tito Drago
MADRID, 14 nov 2007 (IPS) – El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) ha logrado consensos generales respecto del informe presentado en la reunión plenaria que celebra en España, pero todavía debe resolver discrepancias planteadas por algunos países.

Esos acuerdos globales llevaron al secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Yvo de Boer, a afirmar que “ya no hay lugar para el escepticismo. Las dudas se han desvanecido. El calentamiento del planeta es un hecho y está causado por los seres humanos. Ahora toca actuar (para impedir o amortiguar sus efectos)”.

A la vista de lo que se demuestra en el informe, si los gobiernos de todo el mundo y en especial los del Norte industrializado no tomasen medidas y las cumplieran, añadió, se estaría ante “un acto de irresponsabilidad criminal” que “amenaza la vida de miles de personas y sería un ataque directo a los más pobres”.

La responsabilidad de las acciones humanas en el aumento de la temperatura del planeta, o cambio climático, que se ha registrado en los últimos 50 años, es el consenso más trascendente alcanzado en esta reunión de medio millar de especialistas de unos 130 países que finalizará este sábado en la oriental ciudad española de Valencia, sobre el mar Mediterráneo.

A este respecto es que se plantea la mayor divergencia, pues China planteó que se diga que se debe a lo actuado en el último siglo, pues planteándolo de esa manera quedaría claro que la mayor responsabilidad corresponde a los países industrializados.

Según el Informe que se analiza, las concentraciones globales de dióxido de carbono (CO2), metano y óxido nitroso en la atmósfera “han aumentado considerablemente como resultado de las actividades humanas desde 1750 y exceden con mucho los valores preindustriales determinados por testigos de hielo que abarcan varios miles de años”.

La principal causa del recalentamiento global es el aumento de las concentraciones de dióxido de carbono y ello se debe, añade el informe, “al uso de combustibles fósiles y al cambio de uso del suelo”, algo indudablemente producido por el proceso de industrialización de los países del Norte, iniciado en la segunda mitad del siglo XVIII en Inglaterra.

Los representantes de Estados Unidos, al contrario que China, quieren que se mantenga que el recalentamiento se verificó en los últimos 50 años, que se está produciendo por el aumento del uso del carbón en los países en desarrollo y proponen que para evitarlo se utilice la reacción atómica como fuente de energía.

No obstante, en el Informe se aclara que la energía nuclear no tendrá un gran peso en la reducción de emisiones en el mundo y que, además, tiene riesgos que deben limitar su uso.

Por eso se aconseja en el texto que, al tiempo que hagan más limpia la producción de la electricidad, los gobiernos actúen haciendo mejorar también los procesos para la edificación y la eficiencia de los vehículos, reducir la deforestación, y, en suma, promover cambios en los hábitos de vida que lleven al ahorro de energía.

Los expertos que redactaron y los que están discutiendo el Informe del IPCC no emiten opiniones terminantes, utilizando términos como “probablemente”, “muy probable” o “nivel de alta probabilidad”.

Así, sostienen que “es muy probable” que el recalentamiento registrado desde 1750 fue el mayor desde 10.000 años antes y que el aumento del CO2 entre 1995 y 2005 lo fue más por lo menos que en los dos últimos siglos.

En el texto sujeto a discusión y apoyado hasta ahora por la mayoría se sostiene que el recalentamiento del planeta y el aumento del nivel del mar producido por la actividad humana continuarán por siglos, debido a lo ocurrido hasta ahora, “incluso si las concentraciones de gases de efecto invernadero se estabilizasen”.

Pero las discusiones descienden de nivel hasta discutir palabras que dicen más o menos lo mismo. Por ello, el martes se empleó más de una hora de debate en torno a la propuesta de reemplazar en el texto la expresión “cambios en el hielo y la lluvia” por “reducciones en el hielo y la lluvia”.

Por último acordaron que se mantuviera “cambios”. Esto da una idea de que el Informe está aprobado y que la mayoría de las modificaciones que se produzcan se refieren más a cuestiones de redacción que de contenido profundo.

El Informe subraya que entre 1995 y 2006 fueron los años más calurosos en las estadísticas de temperatura desde 1850 y que en el último siglo la temperatura subió 0,74 grados como promedio en todo el planeta.

Además precisa que “la mayoría del aumento de temperatura observada mundialmente desde mediados del siglo XX es muy probablemente debido al incremento registrado de la concentración de gases de efecto invernadero antropogénico”.

La delegación española está planteando que se debe dejar claro en el Informe que la subida del nivel del mar y las actividades humanas contribuyen a la pérdida de humedales costeros y manglares, y que incrementan los daños por inundaciones en las costas en muchos lugares del mundo. Esta iniciativa en principio es aceptada por los demás participantes.

Esa es una de las 40 observaciones indicadas por España, entre las que también se destaca su propuesta de que se deba explicitar que el sur de Europa y el norte de África corren grandes riegos debido al cambio climático, en especial por el aumento de las sequías y el peligro de incendios incontrolados.

Las delegaciones de India y Gran Bretaña plantearon que no se debilite el contenido del Informe y que se tomen debidamente en cuenta los resultados de las últimas investigaciones científicas que demuestran contundentemente, afirman, que ha disminuido la capacidad del planeta para absorber las mayores emisiones de CO2.

El informe, que finalmente se aprobará este sábado, será la base de la reunión que celebrarán los ministros de Medio Ambiente de los países miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), convocada para diciembre en Bali con el objetivo de establecer un programa de acción contra el recalentamiento climático, continuación del Protocolo de Kyoto.

En esa reunión se deberá avanzar concretamente ya que “el cambio climático tiene también implicaciones en la paz mundial, porque aumentará el riesgo de hambrunas y sequías que obligarán a miles de personas a desplazarse”.

Los riesgos ambientales, por lógica, se extienden a los humanos y la responsabilidad de que se produzcan o no corresponden, esencialmente, a los políticos, afirmaron varios de los expertos reunidos.

En esa línea, el representante del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Janos Pazstor, además de anunciar que ese organismo impulsará labores pedagógicas al respecto en todo el mundo, reclamó en la reunión que los gobiernos dediquen desde ya el uno por ciento del producto interno de sus países a preservar el ambiente.(FIN/2007)

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