Los contaminantes químicos, factor de riesgo en la construcción

21 Ottobre 2006 · Architettura / Arquitectura

Provocan problemas respiratorios y dermatológicos
Los contaminantes químicos, factor de riesgo en la construcción

Rosario Rodríguez y Francisco Muñoz, ayer

Los contaminantes químicos del cemento o el hormigón están provocando graves enfermedades, según la directora general de Trabajo y Prevención de Riesgos Laborales, Rosario Rodríguez.

“œCuando hablamos de riesgos en la construcción, aludimos siempre a temas de seguridad como caídas, aplastamientos, golpes o electrocuciones, pero nos olvidamos con mucha frecuencia de un riesgo que está muy presente en las obras, que son los que provocan los contaminantes químicos”, indicó Rodríguez durante la presentación de una publicación en la que se tratan estos aspectos y de la cual se han editado 3.000 ejemplares para empresarios de la construcción.

A su juicio, el mayor riesgo no es la utilización de estos productos, que están provocando alergias, asma, dermatosis y procesos cancerígenos, sobre todo entre los trabajadores de la construcción y de la agricultura, sino que el desconocimiento existente sobre los efectos que puede tener en la salud, hace que no se diagnostiquen como enfermedades profesionales.

Evaluación de riesgos
Este tipo de sustancias, según explicó Rosario Rodríguez, están presentes en el hormigón, el cemento, pinturas, disolventes y en fibras como el amianto, cuya utilización está prohibida actualmente pero que aún sigue presente en algunas obras de edificios antiguos.

“œSi se mejora el conocimiento sobre los efectos que tienen estos productos, también permitirá mejorar el diagnóstico de muchas enfermedades de los trabajadores que no se están diagnosticando como enfermedades profesionales, sino que aparecen como enfermedades comunes porque los médicos no establecen nexo causal entre la enfermedad que están valorando y el trabajo que realiza esa persona”, señaló.

Baja incidencia
A pesar de todo, la incidencia de estas enfermedades es todavía muy baja en Castilla y León. El año pasado tan solo se registraron 14 incidentes de este tipo, entre las más de 2.000 enfermedades profesionales diagnosticadas en la región. Sin embargo, se cree que las estadísticas no demuestran la incidencia real que existe, dado que muchas enfermedades no han sido diagnosticadas.

En este sentido, la directora de Trabajo apuntó que “œla principal medida de control es incidir en la información de los trabajadores que están expuestos a la utilización de estos productos químicos”. “œUn gran número de empresarios y trabajadores no saben leer las fichas de seguridad que son obligatorias y que acompañan estos productos y no saben leer los etiquetados de seguridad porque no entienden los conceptos que se indican”, aseguró, argumentando que en la mayoría de los casos tampoco estas situaciones se incluyen en las evaluaciones de riesgos que realizan las propias empresas.

Diagnóstico precoz
Por lo que se refiere a la vigilancia de la salud, declaró que “œen la medida en que mejoremos la vigilancia de la salud, mejoraremos también el diagnóstico precoz de muchos síntomas que pueden estar experimentando los trabajadores, como picores de ojos, frecuentes estornudos, descamaciones o sequedades de piel que no estamos diagnosticando con tiempo”.

Asimismo, destacó que en Castilla y León no deberían existir quejas de los empresarios en materia de formación porque “œla Junta está dedicando un gran esfuerzo económico a prevención”. A su juicio, “œlos empresarios son los responsables de las medidas de seguridad de sus obras”.
María Cuenca
mcuenca@aviladigital.com

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