Administraciones, empresas y ecologistas urgen a usar la crisis para una refundación ecológica de la economía

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Representantes de las administraciones central, autonómica y local, así como del sector empresarial y los grupos ecologistas urgieron ayer a aprovechar la crisis para lograr una refundación ecológica de la economía, durante su participación en el IX Congreso Nacional de Medio Ambiente (CONAMA), que se celebra esta semana en Madrid y que ayer inauguró la Ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa.

Así, durante el debate “˜Cambio Global y Estrategias de Sostenibilidad”™, la secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, recalcó que en el contexto financiero actual “œno se trata tanto de refundar el capitalismo” sino de orientarlo hacia “œun cambio muy sustantivo” en el modelo energético (ahorro, eficiencia y consumo responsable); una incorporación a las contabilidades nacionales de las toneladas de CO2 emitidas a la atmósfera; y la convergencia en las políticas públicas y estrategias privadas de soluciones menos intensivas en carbono y más resistentes en un escenario climático diferente.

“œLa inversión necesaria en estos momentos para salir de la crisis es una oportunidad para adelantar decisiones estructurales que, en todo caso, teníamos que tomar”, añadió Ribera.

En esta línea, el director del Observatorio de la Sostenibilidad (OSE), Luis Jiménez Herrero, apuntó que “œsi los economistas han metido al mundo en este lío”, también deberían hacer algo para solucionarlo. Por ejemplo, planteó que en el sistema crediticeo los banco se planteen incorporar a los criterios económicos los riesgos ambientales y promover las inversiones ambientalmente sostenibles. “œDebemos lograr un metabolismo de la economía, basado en la desmaterialización, desenergización y descarbonización con una lógica de sostenibilidad”, resumió.

Menos optimista se mostró el consejero de Medio Ambiente y Ordenación Territorial de Canarias, Domingo Berriol, que advirtió de que, en todo caso, el cambio hacia un modelo sostenible requiere de una concienciación ciudadana que permita a la sociedad pensar en la supervivencia del planeta a futuro y no sólo en el bienestar actual. “œNo creo que la crisis consiga cambiar hábitos, posiblemente sí de competitividad”, aventuró.

Modestas medidas “˜anticrisis”™

Por su parte, la secretaria de Cambio Climático de la Consejería andaluza de Medio Ambiente, Esperanza Caro, apeló a la necesidad de que las soluciones incluyan también la visión de la adaptación a los cambios en el entorno natural que el mundo va a sufrir. Desde la administración local, la concejala-delegada de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, Alba Cañadas, ilustró algunas medidas “˜anticrisis”™ que pueden poner en práctica los ciudadanos, con actuaciones de ahorro y eficiencia energética como apagar las luces o cerrar el grifo. “œAplicar criterios ambientales en el día a día también supone un ahorro económico”, resaltó.

Desde el punto de vista empresarial, el director de Calidad y Medio Ambiente del Grupo Ferrovial, Valentín Alfaya, considera que la crisis económica debe servir para eliminar los aspectos “œsuperfluos” de las políticas ambientales de las empresas y para buscar nuevas oportunidades de negocio.

“œHay una gran oportunidad en la rehabilitación de viviendas, no a pequeña escala, sino de cascos urbanos o distritos enteros. Las empresas sabemos dónde buscar la financiación y cómo hacerlo”, destacó. También señaló que todavía es una asignatura pendiente en España que los mercados de capitales apuesten por inversiones firmes a largo plazo en empresas comprometidas con la sostenibilidad.

Por su parte, la directora general económico-financiera de Renfe, Natalia Garzón, apostó por incrementar el ferrocarril, como un transporte que se ve favorecido en contexto de crisis y que genera, dentro de los sectores difusos, un 2 por ciento de las emisiones de CO2 a la atmósfera, frente al 18 por ciento de los aviones o el 80 por ciento del transporte por carretera.

“œSi los economistas nos han metido en este lío, quizá los ecologistas nos ayuden a salir”, dijo, finalmente, el director ejecutivo de Greenpeace España, Juan López de Uralde, que enumeró las medidas imprescindibles para afrontar la situación: reducir el consumo de combustibles fósiles y energía nuclear; externalizar los costes de la contaminación; elaborar una normativa exigente con la eficiencia energética; determinar objetivos de obligado cumplimiento; reformar el mercado eléctrico para favorecer las energías renovables; garantizar los incentivos a la inversión en estas energías; y promover la I+D en las mismas.

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