Sustitución de eucaliptos por árboles de 21 especies distintas

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Manuel Darriba | Gondomar (Pontevedra)
Natura/El Mundo. Junio 2007

La comunidad de montes de Vincios, en el municipio pontevedrés de Gondomar, ha arrendado tres hectáreas de terreno para un proyecto inédito: sustituir los omnipresentes eucaliptos australianos por árboles de 21 especies. Dominan los castaños y los robles, en un intento de conjugar el beneficio económico a largo plazo con la diversidad forestal.

“Dentro de cinco años, todo esto estará cubierto de sombra”, predice con entusiasmo Javier Montalvo, profesor del departamento de Ecología Aplicada de la Universidad de Vigo mientras pasea entre tocones de eucaliptos cortados el verano pasado. El sol acaricia la Serra do Galiñeiro. Montalvo lo imagina filtrándose entre las ramas de castaños y robles, cerezos y laureles y 21 especies arbóreas de crecimiento lento y poco inflamables. Todo lo contrario que el huésped al que se disponen a desplazar. “El eucalipto es el enemigo”, repite con convicción el científico.

“El éxito de la plantación depende de que impidamos que rebrote. El eucalipto es un error histórico en Galicia que ha beneficiado sólo a las papeleras y que le cuesta a la Administración mucho dinero en prevención de incendios. El modelo de gestión es que todo cueste mucho y que ganen las empresas de servicios, que no buscan ahorros para los propietarios, sino gastos: que haya que reponer plantas, que éstas se quemen.”, opina Montalvo.

El vergel que ha diseñado el experto cubrirá tres hectáreas de ladera de esta sierra pontevedresa, situada a escasos kilómetros de Portugal. Al revés de lo que sucede en la mayoría de los montes gallegos cercanos al mar, el eucalipto sólo ocupa aquí un 15% de las 670 hectáreas de superficie. La mayor parte de la sierra es un monocultivo, pero de ‘Pinus’ ‘pinaster’.

“El eucalipto no nos gusta”, dice José Troncoso, secretario de la junta de montes de la parroquia de Vincios. Poco rentable, voraz y combustible: en 2005, O Galiñeiro sufrió un incendio que arrasó 30 hectáreas. Por eso los comuneros han arrendado por 30 años la parcela en la que se verá si el eucalipto puede ser vencido. “Vamos a ser ojeadores atentos de esta experiencia”, dice Troncoso.

La promotora del proyecto REFORGAL es la empresa albaceteña Maderas Nobles de la Sierra del Segura, que se presenta como una amalgama de rentabilidad y responsabilidad ecológica. Desde su fundación, en 2000, la firma agroforestal ha plantado 4.000 nogales en sus fincas de Alcaraz y tiene otros 3.000 en camino. Venden lotes de 10 árboles a 3.300 euros, los cuidan durante 20 años y le reembolsan al inversor el 90% de lo obtenido por la venta de la madera. Así han conseguido hacerse con una clientela de 4.000 personas en las que el deseo de invertir en productos revalorizables se une a la defensa de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático.

Vincios es su primer proyecto gallego. El primero que se desarrolla en un clima distinto al mediterráneo y que no está protagonizado por nogales. “Va a ser una de las explotaciones forestales más equilibradas y bonitas de España”, asegura Rafael Blázquez, representante de la empresa para Galicia. “En el monte hay terreno para todas las especies, pero nosotros entendemos que se han potenciado demasiado las especies de crecimiento rápido. Las maderas nobles crecen despacio, pero a la larga generan más beneficios económicos”. Carpintero de profesión, Blázquez cree que la posibilidad de vender el eucalipto en sólo 10 años es un espejismo. “El metro cúbico de eucalipto está a 18 euros en el monte. A veces no les da a las comunidades ni para arreglar los caminos. El castaño se cotiza hoy a 500 euros por metro cúbico. Considerando una subida anual moderada del 7%, un castaño que se plante hoy podrá venderse dentro de 25 años a 2.700 euros el metro cúbico. Y cada árbol puede desarrollar hasta dos metros cúbicos de madera”.

El aliado científico del proyecto de Vincios, Javier Montalvo, ha preparado un menú de biodiversidad que nunca antes se había servido en un monte gallego: 2.200 castaños, 500 robles y 150 cerezos. Y otros 1.250 individuos de 18 especies más.

Las 4.000 plantas se colocaron en febrero, siguiendo unos criterios ecológicos que brillan por su ausencia en las plantaciones forestales industriales. No se roturó el terreno. Apenas se tocó el 2%. Los hoyos no se hicieron alineados, sino dispersos, y se usó un levantamiento topográfico localizándolos sobre el terreno con GPS. “Estamos imitando a la naturaleza, ése es el camino”, explican los promotores.

Y puesto que la naturaleza tampoco los utiliza, los fertilizantes inorgánicos están vetados. Para abonar el terreno, retener la humedad y contener la erosión, se ha utilizado un tupido encamado de restos de eucalipto y helechos, que en esa zona crecen hasta la altura del pecho. “A partir de estas condiciones, actuará la selección natural. Cada árbol crecerá en la medida en que aproveche mejor sus recursos”.

El castaño, la especie dominante, está representado por 10 variedades híbridas. “Se trata de clones diseñados con biotecnología, resistentes a las plagas”, explica Montalvo. “Además los hemos micorrizado, fijando a las raíces una solución de hongos que ejercerá una simbiosis con la planta”. Esto permitirá que broten setas comestibles, otra fuente de ingresos.

VARIEDAD VEGETAL

– Diversidad. En la finca piloto, el castaño y el roble albar son las especies principales y suponen el 75% de los árboles. El cerezo silvestre, el nogal y el serbal (‘Sorbus aucuparia’) cubren otro 8% como especies secundarias. Hay un 17% sembrado con plantas acompañantes, entre las que destacan el acebo, el madroño y el alcornoque. A ellos se unen, en enclaves específicos: roble melojo, peral silvestre, arce, sauce, laurel, fresno, aliso, avellano, abedul, loro (‘Prunus lusitanica’) y arraclán.

– Seguimiento. Para eliminar los eucaliptos se han usado cuatro procedimientos: desmochado, trituración total y parcial y aplicación de fitocidas. Se busca el método más eficaz para controlar una especie que rebrota tenazmente y agota los recursos del terreno.

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