Premio Fundación BBVA:Galardonado el "œSeñor de las hormigas"


EL PREMIO FUNDACIÓN BBVA FRONTERAS DEL CONOCIMIENTO DESTACÓ EL TRABAJO DEL NATURALISTA ESTADOUNIDENSE EDWARD O. WILSON

Es el creador del concepto de biodiversidad y ha recibido en dos ocasiones el Premio Plitzer por sus ensayos científicos.
Madrid, 14/2/2011, (Ecoestrategia).- El Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Ecología y Biología de la Conservación ha sido concedido en su última edición al naturalista estadounidense Edward O. Wilson, “œuno de los pensadores más influyentes de nuestro tiempo, un excepcional biólogo y un sobresaliente experto en historia natural”, señala el acta del jurado. Wilson “œacuñó y popularizó el término biodiversidad y ha contribuido extraordinariamente a concienciar a la sociedad de su valor”.

El jurado destacó también que las grandes aportaciones de Wilson derivan de algo tan concreto como el estudio de las hormigas: “œPartiendo de una fascinación por la biología de las hormigas que le ha acompañado durante toda su vida, su carrera científica ha ido ampliándose hasta impregnar todo el ámbito de la Ecología y Biología de la Conservación”.

Uno de los sobrenombres de Edward O. Wilson (Alabama, 1929), catedrático emérito de la estadounidense Universidad de Harvard y del Museo de Zoología Comparada de Harvard, es “œel señor de las hormigas”. Su fascinación por estos insectos, surgida en la infancia, le ha llevado a hacer aportaciones fundamentales no sólo en el ámbito de la biología, sino también en las ciencias sociales.

Así, Wilson “presentado habitualmente como naturalista y humanista” es el fundador de la Sociobiología, que investiga las bases biológicas del comportamiento humano, y ha obtenido el premio Pulitzer en dos ocasiones: en 1979 por La naturaleza humana y en 1991 por Las hormigas.

Como entomólogo, fue el primero en describir el comportamiento social de las hormigas y de otros insectos sociales. También logró desentrañar el “œlenguaje químico” mediante el que estos insectos construyen sus rutas y se comunican, y en demostrar la acción de las feromonas.

Estos trabajos inspiraron su teoría de la Biogeografía de Islas, desarrollada a mediados de los años sesenta con Robert MacArthur y considerada en la actualidad, una obra fundamental para diseñar estrategias de conservación. Esta teoría reconoce que preservar sólo una parte del hábitat de una especie no garantiza su conservación, algo que ha contribuido a “œmejorar el diseño de las reservas naturales para conseguir minimizar las extinciones”, explicó el acta del jurado.

En cuanto a las aportaciones fuera del ámbito estrictamente biológico, el jurado destaca cómo sus obras “œhan unido la cultura humanística con la Ecología Evolutiva”. En concreto, sus obras Sociobiología y Consilience “œsentaron una base sólida para una nueva disciplina, la Psicología Evolucionista, que en la actualidad está revolucionando campos tan dispares como la Antropología, la Lingüística y la Historia”.

“œLa culminación de mi carrera”

“œEste premio representa la culminación de mi carrera”, afirmó Wilson tras conocer el fallo del jurado. “œEs un galardón muy valioso, por la categoría de su jurado y por su alcance internacional. Pero también porque reconoce los avances del conocimiento en su sentido más amplio. En esta era lo más importante es la síntesis, la capacidad de aunar los avances en diversas áreas y crear un cuerpo común de conocimiento. Esto es lo que reconoce la Fundación BBVA”.

Wilson sigue siendo, a sus 81 años, un enamorado de las hormigas, a las que observa donde quiera que va. “œEstaré encantado de hacerlo cuando vaya a Madrid a la ceremonia de entrega del premio”, dijo. Y resaltó lo mucho que los humanos podemos aprender de ellas: “œSon los animales que tienen la estructura social más compleja, aparte de nosotros. Mucha gente me pregunta cómo puedo comparar las hormigas con los humanos, pero lo cierto es que el estudio de las hormigas ha tenido una enorme influencia en el estudio del comportamiento humano”.

Asimismo, Wilson se mostró satisfecho de que “œla idea de la biodiversidad esté ahora en todas partes”, pero pide acciones mucho más efectivas para conservarla: “œDebo decir que el público y los dirigentes políticos no son aún lo suficientemente conscientes de la importancia de la biodiversidad”.

El profesor Wilson recordó que “œsólo conocemos un 10 por ciento de todos los insectos”, y que completar estos grandes vacíos en el conocimiento de los demás organismos que pueblan el planeta es esencial para nuestro propio desarrollo.

La candidatura de Wilson fue presentada por el herpetólogo James Hanken, director del Museo de Zoología Comparada de Harvard. El jurado en esta categoría estuvo presidido por Daniel Pauly, catedrático de Recursos Pesqueros en el Centro de Pesquerías de la Universidad de British Columbia (Canadá), e integrado por Paul Brakefield, catedrático de Zoología en la Universidad de Cambridge (Reino Unido); Wilhelm Boland, director del Instituto Max Planck de Ecología Química (Alemania); Joanna Burger, Distinguished Professor de Biología en la Universidad Rutgers (Estados Unidos); Gary K. Meffe, Consulting Editor de Conservation Biology y profesor en el Departamento de Ecología de la Vida Salvaje y Conservación en la Universidad de Florida; y Daniel Simberloff, titular de la Cátedra Gore Hunger de Ciencia Ambiental en la Universidad de Tennessee.

Reacciones al premio

El naturalista, escritor y periodista Joaquín Araujo afirmó sobre la concesión de este galardón a Wilsonque “œdarle el premio es un acierto total, es uno de los supergrandes del planeta en relación sobre todo, y especialísimamente, a la biodiversidad. Sus aportaciones son decisivas en el campo conservacionista, explicando con gran rigor y con el prestigio que supone ocupar en Harvard una cátedra como la suya, que hay que tener cuidado con la extinción de las especies”.

“œPor otra parte, sus trabajos sobre el mundo más complejo y más completo del Planeta, las selvas tropicales, muy centrados en las hormigas, también nos han permitido conocer el funcionamiento interno de los flujos de energía en las grandes formaciones arbóreas tropicales y ecuatoriales, a su vez uno de los mejores ejemplos de cómo funcionan los ecosistemas en el Planeta. Me parece fundamental el reconocimiento que se le hace”, señaló Araujo.

Por su parte, Fernando Hiraldo, director de la Estación Biológica de Doñana comentó que “œWilson es una figura incuestionable en el campo de la ecología y del comportamiento. El premio es absolutamente merecido tanto por su impecable trayectoria científica como por su labor como educador y como autor de libros que han dejado en muchos de nosotros una figura indeleble”.

Asimismo, Roger Vila, investigador del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona consideró que “œmás allá de la genialidad de Wilson, de la que no cabe ninguna duda, su figura representa las virtudes que todos querríamos ver en un científico: pasión por la naturaleza, gran capacidad de trabajo y de síntesis, amplitud de intereses, dedicación a la divulgación y, por encima de todo, unos principios personales y profesionales mantenidos a lo largo de toda su vida.

“œSus contribuciones son fundacionales para áreas como la biodiversidad y la sociobiología, y son el resultado de la rara coincidencia de genio y humildad, pasión y responsabilidad social en una sola figura”, concluyó Vila.

Más información sobre los Premios Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en:
http://www.fbbva.es/TLFU/tlfu/esp/microsites/

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