Informe ministerial sobre la situación del agua en España

Con motivo de la III Conferencia de Presidentes de las Comunidades Autónomas de España, el Ministerio del Medio Ambiente dio a conocer un informe sobre la situación del recurso en el mundo y particularmente en la península Ibérica.

Madrid, 15/1/2007, (Ecoestrategia).- Uno de los temas claves en la actualidad y hacia el futuro es la gestión de los recursos hídricos en España, teniendo en cuenta que es uno de los países de la cuenca del mediterráneo más afectado por la sequía. La pasada semana, en el marco de la III Conferencia de Presidentes de las Comunidades Autónomas de España, el Ministerio del Medio Ambiente dio a conocer un informe sobre la situación del agua en el mundo y particularmente en la península Ibérica.

Según el informe, la actual situación de los recursos hídricos en el mundo plantea retos importantes tanto para las administraciones públicas, en su elaboración de políticas generales, como para la sociedad, por las implicaciones de la gestión de los recursos hídricos sobre aspectos como la seguridad sanitaria, alimentaria o territorial.

La situación actual en el mundo

Según los últimos datos ofrecidos por la Organización de Naciones Unidas (ONU), solo el 2,5% del agua del planeta es dulce y disponible para consumo. La sobre-explotación de este recurso está planteando problemas a escala mundial. En concreto, el agua disponible para consumo humano ha disminuido en un 37% en los últimos 30 años.

El desarrollo poblacional de las últimas décadas, marcado por factores como la expansión demográfica, la contaminación o una deficiente gestión de los recursos naturales, apunta hacia una situación de escasez global sin precedentes.

El mundo dispone de recursos hídricos limitados y además su reparto es desigual. Actualmente, 1.100 millones de personas viven sin acceso al agua potable, y otros 2.600 millones la consumen sin tratamiento sanitario; lo grave es que esta tendencia continúa en aumento. De hecho, las cifras apuntan que en 2025 unos 1.800 millones de personas habitarán en zonas de escasez total de agua.

La situación es alarmante, especialmente en los países más pobres, pero detrás de los números están los millones de personas cuyo difícil acceso a un derecho básico como es el agua mina sus posibilidades de desarrollo y progreso.

Entre 5 y 10 millones de personas mueren cada año por enfermedades relacionadas con el agua. De esta cifra, 1,8 millones son niños, convirtiendo este problema en la segunda causa de mortalidad infantil a comienzos de este siglo.

El regadío supone un 18% de la superficie cultivada del planeta, dando origen al 40% de los alimentos que consumimos. Sin embargo, mientras la irrigación sólo abarca el 10% del agua utilizada en agricultura, este sector consume el 70% de todas las extracciones de agua dulce.

Existen 263 cuencas hídricas compartidas por varios países. Organismos como el Consejo de Inteligencia Nacional de Estados Unidos o el Banco Mundial han alertado sobre el potencial conflictivo de esta situación. Sin embargo, aunque en los últimos 50 años han estallado 37 enfrentamientos por el agua, son muchos más los países que han llegado a un acuerdo negociado sobre la gestión compartida.

Futuro del agua en España

Los meteorólogos consideran que la situación de sequía que afecta a España se suele “œproducir con una regularidad de diez años”. A ello hay sumar los efectos globales derivados del cambio climático, con especial incidencia en España. El carácter cíclico de la sequía en España nos ha llevado a vivir recientemente los dos años más secos desde que se tiene constancia documentada.

Para paliar los efectos y hacer frente a la situación, el Ministerio de Medio Ambiente ha emprendido el camino del diseño de los planes especiales de actuación en situaciones de alerta y eventual sequía, protocolos de actuación, catálogo de actuaciones de emergencia, informes mensuales de seguimiento de la sequía, obras y actuaciones de emergencia, o medidas urgentes para paliar los daños en el sector agrario, entre otras iniciativas.

La situación de los recursos hídricos en España, marcada por la escasez, mejora sus expectativas ante el actual giro en su gestión y por la aplicación de una nueva cultura del agua.

El enfoque de la política del agua llevada a cabo en España hasta los últimos años, basada en el incremento de la “œoferta” de este recurso, se ha caracterizado por la inversión en materia de ingeniería civil para construir 1.300 grandes presas.

Sin embargo, esta opción no es sostenible ni económica ni ecológicamente a largo plazo. Todas las recomendaciones internacionales abogan por no aumentar la oferta, sino contener la demanda, ahorrando y gestionando los recursos de forma eficiente.

En España, se ha producido un giro en la política del agua, eliminando las obras previstas para trasvasar agua del río Ebro y dando prioridad a la inversión en actuaciones eficientes y locales, basadas en la modernización de regadíos, la optimización, la reutilización y la desalinización.

El principal reto es afianzar la filosofía de demanda eficiente de agua en España, a través de una correcta aplicación de la Directiva Marco de Aguas. Esto implica afrontar, como ya se ha comenzado a hacer con el impulso desde el Gobierno de una nueva cultura del agua, no sólo la construcción de infraestructuras “œa la medida”, sino también la recuperación de ríos, humedales, lagos y acuíferos, la aplicación de planes de ordenación urbana sostenibles.

La población mundial en 2025 alcanzará los 8.000 millones de personas, y satisfacer sus demandas hídricas y energéticas, sin erosionar los ecosistemas, es el actual reto de los gobernantes, a todos los niveles.

Respecto a la población, el ahorro y la contención de la demanda en los países desarrollados es imprescindible, y los hábitos de consumo responsable son clave para garantizar el abastecimiento.

Ver la totalidad del dossier con cuadros y datos estadísticos en: Dossier sobre el Agua.

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