Emisión del calor en el Ártico

LA EMISIÓN DE CALOR DE LA TIERRA A LA ATMÓSFERA EN EL ÁRTICO SE HA INCREMENTADO EN 3 VATIOS POR METRO CUADRADO Y POR DÉCADA DESDE 1961

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Madrid, 15/04/07 (ecoestrategia).- Stuart Chapin, catedrático de Ecología de la Universidad de Alaska-Fairbanks, ha expuesto en la Fundación BBVA los datos más recientes sobre el calentamiento del Ártico y sus efectos sobre el cambio global, así como la respuesta de la vegetación ante el calentamiento del clima en latitudes elevadas que, en algunas ocasiones, puede contribuir a acelerar el calentamiento.

Según las investigaciones realizadas por el equipo de Chapin en la Universidad de Alaska, la nieve se funde cada vez más temprano en el Ártico, acelerando el cambio climático en la región, que experimenta en los últimos años las temperaturas más elevadas de los cuatro últimos siglos.

Los datos registrados por F. Stuart Chapin desvelan que la nieve en el Ártico se ha derretido dos días y medio por década más pronto, como promedio, entre 1961 y la actualidad. El agua y la tierra libre de nieve absorben más cantidad de luz solar que el hielo, que tiene una alta capacidad de reflexión, y calientan la atmósfera al liberar el calor absorbido. Esta emisión de calor de la tierra a la atmósfera se ha incrementado en casi 3 vatios por metro cuadrado por década desde 1961, la misma cantidad de calor que los modelos de cambio climático estiman que se producirá como efecto de multiplicar por dos el CO2 atmosférico.

En opinión de Chapin, los cambios en el albedo “cantidad de radiación que una superficie refleja en relación con la que recibe” son la explicación más probable del acentuado calentamiento que se está produciendo en Alaska y en otras regiones situadas en latitudes altas.

Desde el citado año 1961 se ha producido un calentamiento del suelo en los meses de verano de 2ºC; el calentamiento del terreno ha producido, según sus investigaciones, un calentamiento del aire cuya temperatura se ha elevado en 2,7ºC durante este periodo, alcanzándose así las temperaturas más altas registradas en los últimos 75 años.

En opinión de Chapin, resulta todavía más preocupante la desaparición masiva de hielo que se está produciendo en el Ártico, ya que la diferencia en el albedo del agua y el hielo marino es todavía más pronunciada que en tierra. A medida que se derrite el hielo en el norte de Alaska, mayor cantidad de agua está expuesta a la luz del sol y, aunque el incremento en la temperatura del agua produce un aumento de la nubosidad, no es suficiente para compensar los cambios en el albedo.

Más información en: www.fbbva.es
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