Así se formó el Sahara

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Miguel G. Corral, Natura, Junio 2008
La formación de la mayor zona desértica de la Tierra no ocurrió de forma abrupta, como se creía, sino a lo largo de varios milenios y debido a un cambio en la insolación que afectó a los monzones y alteró el patrón de lluvias.

Uno de los cambios ambientales más importantes de los últimos 10.000 años es la transición del norte de África desde el conocido como Sahara verde de principios del Holoceno, cuando el continente atravesaba un periodo húmedo, al mayor desierto cálido de la actualidad. Hasta ahora, los científicos asumían que este cambio se había producido de forma abrupta hace alrededor de 5.500 años. Segúnlas pruebas de sedimentación en los fondos marinos, en ese momento se produjo un incremento de la cantidad de polvo procedente del Sahara, lo que ha hecho creer a los investigadores que el cambio se produjo en una escala de cientos de años.

Sin embargo, una reciente investigación realizada por un grupo internacional de científicos y publicada el pasado mes de mayo en la revista ‘Science’ ha demostrado que la transición desde el Sahara verde hasta el actual desierto hiperárido se produjo de forma gradual y que terminó de formarse según lo conocemos hoy hace 2.700 años. ¿Estaban mal recogidas las pruebas científicas anteriores? No, en realidad, sólo se ha podido estudiar el tema con mayor profundidad.

La nueva investigación tuvo lugar en el lago permanente Yoa, situado en el norte de Chad. Esta masa de agua tiene una antigüedad superior a 10.000 años -pertenece al Pleistoceno- y se ha podido mantener, a pesar de los cambios sufridos en la zona, debido al aporte de aguas subterráneas. El registro de sedimentos del lago Yoa no presentaba discontinuidades como las que se habían tomado hasta el momento, tanto en la zona ecuatorial del océano Atlántico, como en diferentes lagos del desierto. Por ese motivo los científicos pudieron tomar muestras de las capas acumuladas durante los últimos 6.000 años y reconstruir, a partir de los minerales y del material orgánico contenido en ellas (polen, esporas o microorganismos acuáticos), la historia climática y biológica del norte de África.

Gracias a ello, el equipo dirigido por Stefan Kröpelin desde la Universidad de Colonia (Alemania) ha conseguido reconstruir de forma precisa el ambiente que ha tenido el norte de África durante la última época del Holoceno.

“Lo más importante de nuestra investigación es que aporta datos extremadamente precisos y muy fiables que permiten reconstruir la historia climática y biológica de esta zona hasta el presente”, asegura Kröpelin en una grabación ofrecida por la revista ‘Science’, “tenemos capas de cada verano y de cada invierno desde hace 6.000 años”.

A través de estas nuevas evidencias, los investigadores lograron inferir la salinidad del lago y el polvo atmosférico a lo largo de seis milenios. Eso les permitió averiguar que el cambio se produjo de forma continuada y que el periodo africano húmedo comenzó a declinar hace entre 6.000 y 4.000 años. El trabajo también demuestra que la formación del desierto del Sahara como lo conocemos se produjo hace 2.700 años. A los investigadores sólo les faltaba saber a qué se debió el cambio.

“La teoría más aceptada tiene que ver con un cambio en la insolación que recibe la Tierra desde el Sol”, asegura Kröpelin, “eso alteró los vientos monzones tropicales, que dejaron de llevar humedad desde el océano y redujeron las precipitaciones”. Según la investigación, esto produjo una reducción gradual de la vegetación tropical que comenzó hace alrededor de 5.600 años, seguida de la pérdida de la cobertura de hierba y de la colonización de la actual flora desértica.

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