Sobre el Cambio Climático y lo que podemos hacer

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De: Angel Cano
23 de octubre de 2008

“œNuestras vidas terminan cuando comenzamos a silenciar las cosas que de verdad importan”
Martin Luther King

En la última semana he tenido el privilegio, como miembro del “œClimate Project Spain” de Al Gore, de asistir a conferencias y reuniones con las más relevantes personalidades mundiales relacionadas con la lucha contra el calentamiento global.

Quisiera compartir contigo algunas de las opiniones de tan altos representantes, con la esperanza de que nos ayudes a difundir la voz de alarma entre tus contactos y seres queridos.

Quizás aún no te creas o rechaces la lucha contra el cambio climático. Te ruego prestes atención a lo que dicen los expertos, quizás así te convenzas de que el mundo entero va en esta dirección porque la amenaza es real, te afecta y tu aportación es importante.

Comenzaré este resumen con el dato que nos dio Jurgen Lefevere, coordinador de las negociaciones en la Unión Europea en materia de mercado de emisiones y energía. El Sr. Lefevere confirmó que las emisiones de la UE son mayores de lo que el IPCC había pronosticado y que debemos encontrar acuerdos de reducción cuanto antes. Dijo que las negociaciones entre los gobiernos de la UE son difíciles y lentas, nadie quiere ser el primero en poner en marcha medidas que puedan reducir su competitividad, pero dijo que se están creando mecanismos para hacerlo todos a la vez y ya han comenzado a llegar a acuerdos fundamentales para que la UE lidere la reunión de Copenhague de 2009 de la que saldrá un nuevo tratado que sustituirá a Kioto y que establecerá compromisos de reducción obligatorios. El Sr. Lefevere cree que tenemos la tecnología y los recursos para realizar los cambios necesarios. Sólo se necesita voluntad política y cree que empieza a haber la necesaria.

Jean Pascal Van Ypersele, Vice-presidente del IPCC, nos recordó que el objetivo de la UE es que el 20% de la energía provenga de renovables para 2020, con la idea de reducir el 20% de las emisiones entonces y llegar a tener emisiones negativas en 2050. Esto implica grandes cambios estructurales y sociales.
En el caso de no conseguirlo, de no implantar medidas mitigadoras desde ya, la temperatura para esa fecha podría superar fácilmente los 2º C de incremento respecto a los niveles preindustriales, lo que supone la desaparición de la mitad de las especies animales y vegetales, graves problemas de abastecimiento de agua y comida, desplazamiento de población por el aumento del nivel del mar, desaparecerán los corales, miles de islas, los grandes deltas, aumentarán los incendios, etc. Es sumamente importante alcanzar acuerdos y revertir la situación cuanto antes. Si en 2020 no hemos conseguido reducir nuestras emisiones entraremos en un punto de no retorno. Van Ypersele lo explicó de una forma muy sencilla:
Más mitigación ahora significará menos necesidad de adaptación y menos sufrimiento en el futuro.
Menos mitigación ahora significará más necesidad de adaptación y más sufrimiento para las próximas generaciones.

Mucha gente aún se pregunta ¿qué es el IPCC?
Van Ypersele nos explicó que hace 20 años, 130 gobiernos enviaron 800 representantes científicos a una comisión de la ONU, el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). Estos representantes dirigieron investigaciones por todo el mundo y corroboraron los resultados hasta alcanzar consensos sobre los datos recogidos. En total han coordinado 2500 científicos y revisadores que han participado en los 4 informes presentados a los gobiernos, el próximo será en 2010 y tratará sobre energías renovables y consecuencias extremas. No hay un trabajo tan profundo y objetivo sobre el calentamiento global, sus causas y sus consecuencias como los informes del IPCC.
Del último informe, Al Gore sacó la información para su “œverdad incómoda”.

Lo pude comprobar al asistir a la conferencia que el fin de semana dio en Sevilla Rajendra Pachauri, Presidente del IPCC y Premio Nobel de la Paz, donde mostró todos esos datos, pero de una forma menos espectacular pero más “œcientífica” que Gore.
Pachauri dijo que estamos a punto de una enorme revolución, el calentamiento es inequívoco. Más allá de las variaciones naturales, los seres humanos hemos hecho un daño enorme al medio ambiente, a las especies animales y ponemos en peligro nuestra propia civilización. Antes de la Rev. Industrial la concentración de CO2 en la atmósfera era de 280 partes por millón, hoy es de 384 y aumentando, algo que no ha sucedido en los últimos 800 mil años. La temperatura media ha subido ya 0,7º C y el mar 17 cms en el siglo XX. Todos los datos confirman que la situación es alarmante pero que aún podemos revertirla. Sólo debemos ralentizar nuestro desarrollo para no poner en peligro la prosperidad del sistema.

Para Pachauri el público es la fuerza motriz del gobierno. Cuando la gente sepa que lo que pasa es gravísimo y que hay que dejar de emitir cuanto antes querrá aumentar los objetivos. Los gobiernos deben aplicar las soluciones ya disponibles e involucrar a toda la sociedad en el desarrollo de otras nuevas.

Ya se está haciendo en muchos lugares. Corea ha destinado 3.000 mill de dólares en un plan de desarrollo verde, el 90% de la inversión privada europea en energía se está destinando a renovables, España ya es el 2º productor mundial de eólica, Obama quiere reducir el 20% su dependencia del petróleo en 10 años, Alemania ha creado miles de puestos de trabajo en su reconversión industrial verde, India está invirtiendo 1600 mill $ en energía verde….. No podemos perder la oportunidad de hacer un mundo más viable social y económicamente.

Otros dos conferenciantes me sorprendieron este sábado:
Para Mario Das Neves, gobernador de la Patagonia argentina, el progreso debe tener un límite, el del bienestar del ser humano, algo que ahora está amenazado por un mal entendido progreso. Debemos comprender que contaminar es lo mismo que ser ineficaz por lo que el desarrollo debe buscar la eficacia antes que el beneficio.

Para Fco. García Olmedo, catedrático de Ingeniería, sabemos bastante sobre el cambio climático pero no lo suficiente como para actuar con rigor ahora y podemos cometer errores como lo que ha pasado con la promoción del uso de biocombustibles, que ha obviado el mercado de alimentos, incidiendo en el precio de los mismos. Es necesario trasladar el debate científico a la calle y actuar ya porque estamos destruyendo nuestro propio hábitat y debemos prepararnos para lo que ya sabemos que viene. (www.colegiodeemeritos.es)

Recientemente venía un artículo en el periódico que planteaba que varios países quieren retrasar la implantación de medidas de reducción de emisiones con la excusa de la crisis económica. Para Diego López Garrido, Secretario de Estado para la UE “œNo sólo es compatible la lucha contra la crisis financiera y la del cambio climático sino que no reducir las emisiones agravaría la primera”. Para Pachauri, “œla crisis evidencia que nuestro sistema económico no es sostenible”. El comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas, decía hace unos días que “œla crisis financiera pasará, pero la del cambio climático estará aquí siempre y hay que afrontarla”.

Carl Marx sostuvo que los Estados se convierten en simples gestores de la economía de las clases burguesas. Creo que la crisis financiera ha puesto de manifiesto que los grandes organismos de control de los gobiernos han fallado y que no podemos creer que por vivir como reyes las cosas van bien. Todo lo contrario, vivir como reyes acrecenta la inseguridad del sistema, su capacidad de autoregularse se limita y además nos transmite la falsa creencia de que nada nos puede pasar. Las decisiones las toman personas con poder que tienden a eliminar controles para poder tener más poder. Alejados de la realidad y en nombre del “œprogreso” y los beneficios, tales personas e instituciones defienden el sistema por encima de todo y a muchos no les interesa aceptar que eso implica destruir el ecosistema en el que vivimos.

Es verdad que nunca tanta gente ha vivido tan bien en la historia de la humanidad, sobre todo en Europa tenemos todo lo que queremos y nos falta tiempo para hacer todo lo que nos gustaría.
Pero como dice Gandhi “œLa velocidad es irrelevante si uno va en la dirección errónea”.
La crisis climática ha puesto de manifiesto que hay que cambiar muchas cosas para que este sistema económico que nos ampara, el mejor que hemos sabido crear, pueda seguir asegurando nuestro desarrollo.

Es evidente que los políticos se están esforzando por remediar y paliar la situación económica pero ¿qué pasa con las urgentes medidas necesarias para frenar el calentamiento global? Los Estados pueden rescatar a los bancos si estos lo hacen mal, pero la naturaleza no va a venir a salvarnos si destruimos nuestro hábitat. La crisis climática es mucho más grave y difícil de solucionar que la financiera.

¿Podemos creer que los gobiernos van a reaccionar y destinar tantos recursos como están destinando al mercado financiero? Personalmente, lo dudo. Si no lo han hecho antes es por algo: tienen otros intereses.

Igual que muchos medios de comunicación dedican sus páginas, ondas y pantallas a adormecer las conciencias, movidos sólo por los índices de audiencias o intereses partidistas, muchos gobernantes temen que impulsar las medidas necesarias para luchar contra el calentamiento global les pueda hacer perder su sillón. Otros niegan la evidencia y atacan a científicos y ecologistas.

El sábado asisití a un debate entre los dos grandes partidos sobre este tema:
María Teresa de Lara, portavoz del PP, abogó por abrir el debate nuclear ya que según ella el 96% de los residuos es reutilizado en los reactores de 2ª generación. Hoy es una energía necesaria (el 7% de la demanda) y si no la tenemos en cuenta tendremos que comprarla a Francia, dijo. También propuso usar biocombustibles que no compitan con los alimentos, retirar vehículos mayores de 10 años, plantar 500 mil árboles y desarrollar la tecnología de captura de carbón ya que China e India no van a dejar de quemarlo y sólo esa tecnología puede reducir el impacto.

Fernando Moraleda, actual Secretario de Estado, cree que, sin el Estado, el mercado destruye el entorno. Dijo también que el Gobierno Español está comprometido como ninguno, que 9 ministros y secretarios generales se coordinan para crear las medidas necesarias para luchar contra el cambio climático. Abogó por el ahorro energético (el 6% de la demanda corresponde a lo que no desenchufamos) y por las renovables frente a las nucleares (alargar la vida de las centrales actuales es caro e inseguro y hacer nuevas lleva 20 años mínimo, además, el tema de los residuos no está solucionado). Apostó por aprovechar la crisis para crear un nuevo modelo que no hipoteque el futuro…

¿Palabras?
Después de escuchar a políticos nacionales y europeos, de derechas e izquierdas, puedo decir que parece que todos están trabajando en ello, que quieren cambiar las cosas, pero las medidas reales no se ven o son muy tímidas. Esperemos que, pasada la tormenta bursátil, los gobernantes dirijan nuestros destinos en la dirección que necesita el planeta.

¿Qué necesitan para darse cuenta de la gravedad del problema? El sábado se le preguntó a Rajendra Pachauri si va a verse afectada nuestra calidad de vida por el calentamiento global. Él simplemente respondió: “œVa a verse afectada La Vida, toda forma de vida sobre la Tierra, y si no hacemos nada urgentemente, puede que el mundo como lo conocemos desaparezca”.

El informe de Nicholas Stern, asesor del Gob. Británico, concluía que hacer lo necesario ahora implicaría invertir el 1% del PIB, no hacer nada implicará invertir el 20% del PIB dentro de 20 años, cuando el clima llegue a ser extremo en muchos lugares. Las medidas actuales para salvar la banca representan el 5% del PIB.

Hemos podido ver tres veces a Al Gore esta semana y ha dado tres conferencias distintas. Su dedicación y entrega es admirable. Su capacidad de transmitir preocupación y esperanza se basa en la fuerza de la verdad que transmite. En todo momento, ante las opiniones más escépticas y las preguntas más delicadas, supo dar una visión rigurosa, comprensible y humana. Respuestas irrefutables, amparadas por la “œverdad científica”, la lógica y el corazón.
Nos dijo que la crisis ha de ser una oportunidad, que este sistema está demostrando que necesita pasar por el taller y que le cambien el motor, por uno limpio, claro.
70 millones de toneladas de CO2 a la hora es lo que estamos depositando en la atmósfera, esto debe cambiar.
Mostró unas imágenes de satélite en las que se ve claramente cómo retrocede el hielo permanente del ártico, que en sólo 5 años puede haber desaparecido. Esto significa mayor temperatura en la zona donde se encuentra Groenlandia, cuyo hielo continental puede producir, al derretirse, que el mar suba hasta ¡6 metros!
Para Gore no podemos seguir quemando carbón hasta que la tecnología de captura del mismo reduzca su impacto. Y una buena noticia: la construcción de 70 nuevas centrales térmicas ha sido cancelada en EEUU.

Al Gore terminó una de sus charlas recordándonos que no podemos desplazar a nuestros hijos la responsabilidad de cambiar esta situación. No podemos dejarles un planeta inseguro y hostil, donde nuestra civilización y su vida estén en peligro. Lejos de deprimirnos, la carga de la información que ya tenemos debe hacernos más felices, ¿para qué merece más la pena vivir que para ayudar a hacer un mundo mejor? Hay muchas razones para pensar que podemos solucionarlo. Toda crisis es una oportunidad para cambiar las cosas. Es el momento de apostar definitivamente por todo aquello que sabemos que no contamina, cada uno en su ámbito privado y todos en lo colectivo. Hay muchas ideas nuevas, mucha gente trabajando ya en cambiar el mundo, no nos queda otra.

Gore recordó que Galileo perfeccionó hace 500 años el telescopio y descubrió una nueva perspectiva para la humanidad que lo cambió todo. El hombre dejó de ser el centro del universo. Ahora tenemos la tecnología necesaria para cambiar de nuevo el mundo. Es el momento de poner en el centro del debate la crisis climática. Existen muchas soluciones perfectamente aplicables que el mercado debe asumir y potenciar. Es nuestra labor presionar a los gobiernos y empresas para acelerar el proceso. Está en nuestra mano que todos nuestros semejantes sepan lo que está pasando y todos arrimemos el hombro.

¿Hay solución entonces?
Por supuesto, después de escuchar a tantos expertos puedo resumir que la solución pasa por invertir mucho más de lo que se invierte en I+D, desarrollar la tecnología de captura de carbono y la pila de hidrógeno, cambiar a un transporte limpio, instalar más energías renovables, quemar menos carbón y petróleo, parar la deforestación (que tiene un coste anual de entre 2 y 5 billones de dólares, más que el colapso de Wall Street), reducir el consumo de carne (el círculo de producción de la misma supone el 18% de los gases de efecto invernadero) y educar para reducir la tasa de la natalidad de forma que la población se de cuenta de las ventajas de tener una familia pequeña, facilitar la contracepción.

La solución pasa por tener una población informada que reduzca su derroche energético, que recicle, reduzca y reutilice, que elija y exija productos limpios y gobernantes capaces de luchar por el cambio real.

La solución pasa porque tú y yo aceptemos nuestra responsabilidad, trabajemos en ello y demos ejemplo.
Debemos hacer nuestra propia cruzada porque nadie va a salvarnos.
Tus hijos, a los que tanto mimas ahora, son los que más lo van a sufrir.
Haz algo ya, infórmate, únete a grupos de apoyo. No hay tiempo que perder. Ya no basta con pensar en mitigar las emisiones, debemos empezar a gestionar lo inevitable o seremos más vulnerables.

A partir del 7 de noviembre voy a dar conferencias sobre “œCalentamiento global, causas, consecuencias y soluciones” en Isla del Tesoro (Manuela Malasaña, 3) los viernes a las 17 horas.
También voy a seguir dándolas (ya llevo 11) allí donde me llamen. Si quieres coordinar alguna sólo tienes que decírmelo.

Espero haberte ayudado a comprender el fenómeno y tomar conciencia de su importancia.

Muchas gracias por tu ayuda y apoyo.

Un abrazo

Angel Cano
Presentador

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