¡Muerte al PIB!

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Natura. Noviembre 2008
EL DECRECIMIENTO

La teoría del decrecimiento plantea si se puede crecer de forma infinita en un mundo de recursos limitados. ¿Cómo es posible que la economía siga creciendo cuando los recursos naturales son cada vez más escasos? ¿Es el Producto Interior bruto (PIB) un indicador real de la riqueza? Filósofos y economistas han unificado teorías para abanderar un movimiento revolucionario: el decrecimiento. La economía actual, dicen, es sólo monetaria y no tiene en cuenta ni el estado de los recursos naturales ni el bienestar individual, ya que se basa en la falsa creencia de que el PIB puede y debe crecer indefinidamente. Abogan por el abandono del consumismo en favor de una economía fiel a la naturaleza.

¿Cómo medir el daño ecológico o el bienestar?

El fracaso del PIB como indicador del nivel de vida de una sociedad ha llevado a varios economistas a pensar en un nuevo medidor que incluya otros muchos parámetros, incluidos los del medio ambiente. Uno de los nuevos indicadores es la HANPP (Apropiación Humana de la Producción Primaria Neta de Biomasa), que mide la pérdida de biodiversidad. Pero éste no mide tampoco todos los aspectos que afectan a la realidad, por lo que se barajó la idea de crear un PIB verde o Índice de Bienestar Económico Sostenible (ISEW) o el Índice de Progreso Genuino (GPI). Quizás el medidor más extendido sea la huella ecológica, que calcula las hectáreas que cada persona necesita para satisfacer su vida, incluso para absorber el CO2 emitido.

LAS 8 “R” DE LATOUCHE

– Reevaluar: plantearse los valores vigentes en el modelo actual, como la competitividad.

– Recontextualizar: revisar el concepto de la realidad económica e incluirla en la biosfera.

– Reestructurar: modificar las estructuras y adaptarlas al nuevo modelo de decrecimiento.

– Relocalizar: favorecer la pequeña escala y lo local, tanto en producción como en consumo.

– Redistribuir: hacer más equitativo el acceso a los recursos naturales.

– Reducir: consumir menos y adaptarlo a la capacidad limitada del planeta.

– Reutilizar: aumentar el ciclo de vida útil de los productos, prescindir de la novedad constante.

– Reciclar: no sólo los residuos, sino también las actividades y las ideas.

DECRECIMIENTO CRECIMIENTO

– Local – Global

– Diversidad cultural – Cultura universal

– Autonomía – Estado y mercado

– Consumo local – Consumo global

– Pequeña escala – Gran escala

– Eficiencia – Velocidad

– Cooperación – Competición

– Austeridad, simplicidad – Consumo, gasto

NEGAVATIO
Una propuesta para calcular la energía ahorrada

Invertir en eficiencia y no en producción.

En 1989, Amory Lovins, del Rocky Mountain Institute de Estados Unidos, acuñó el término negavatio para referirse a la unidad de medida para la eficiencia energética, o lo que es lo mismo, de la energía ahorrada. Durante una célebre conferencia en Montreal, Lovins criticó el enorme e inútil gasto que EEUU asumía en suministrar electricidad, cuando se podía hacer de manera mucho más barata y eficiente. Concretamente, el concepto del negavatio consiste en invertir para hacer más eficiente el consumo energético en lugar de hacerlo para generar más energía. Los beneficios serían tanto para la economía como para el medio ambiente.

Lovins especuló acerca de un posible mercado en el que se pudiera negociar con estas unidades.

ENTROPÍA
Lo que nos dice la teoría de la termodinámica

La economía neoclásica olvida las leyes físicas.

El economista rumano Nicholas Georgescu-Roegen fue el padre de la economía ecológica o bioeconomía, por lo que es tenido también como maestro por los teóricos del decrecimiento. Georgescu se replanteó la validez de la economía neoclásica -la vigente- al estar ésta desvinculada de la ‘realidad’ física y biológica. La gran novedad de este teórico revolucionario fue incorporar a la economía las leyes de la termodinámica. Concretamente, Georgescu se basó en la entropía (segundo principio de la termodinámica) para hablar de la inevitable escasez económica: toda producción supone una reducción de la energía. El crecimiento era, pues, perjudicial y paradójico, por estar destinado a terminar con los recursos, necesarios precisamente, para crecer.

DOWNSHIFT
Un cambio de vida hacia la simplicidad

El auge del movimiento contra el materialismo.

Adoptar la simplicidad como modo de vida es el lema de varios de los movimientos que surgen paralelos al decrecimiento. Uno de ellos es el ‘downshifting’ (rebajar nuestro ritmo de vida), muy similar (y de hecho se han unido) al movimiento Slow (apología de lo pausado). El estilo de vida ‘slow’ o ‘downshifted’ supone trabajar menos y dedicar más tiempo al bienestar: a estar con amigos y familia, a comer despacio, a pasear y deleitarse. Las posibilidades de lograr un ‘downshift’ son más altas en las ciudades pequeñas (según el movimiento Slow, con poblaciones de no más de 60.000 habitantes). Se trata de cambiar el esquema de valores y el orden de prioridades en una sociedad en la que se dedica hasta diez veces más horas al trabajo que a los hijos.

DISVALOR
Todo lo que no tiene en cuenta la economía

El impacto de lo que no se puede contabilizar.

Fue en 1968 cuando pensadores como Ivan Illich utilizaron por primera vez este concepto enmarcado en una crítica al economicismo. El disvalor se refiere a las pérdidas que no se pueden calcular en términos económicos. El filósofo alemán, conocido iconoclasta, puso como ejemplo la imposibilidad de estimar desde la economía la pérdida que le supone a un individuo la ausencia de pies en un mundo dominado por el automóvil: “El economista no tiene ningún medio de valorar qué le pasa a una persona que pierde el uso efectivo de sus pies porque el automóvil ejerce un monopolio radical sobre la locomoción”. En la misma línea, otros autores critican la incapacidad de la economía para calcular el valor de los factores que aumentan el bienestar, como el tiempo libre.

FACTOR 4
Podemos ser cuatro veces más eficientes

Aumentar el bienestar usando menos recursos.

En 1972, un informe elaborado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) por encargo del Club de Roma dejó atónito al mundo al plantear que el crecimiento ilimitado no era posible en un mundo limitado. Casi 15 años después, el Club de Roma encargó un nuevo informe, esta vez escrito por A. Lovins, autor del negavatio, y E.U. von Weizsäker, del Instituto Wuppertal de Alemania. El informe afirmaba que con la tecnología disponible era posible multiplicar por cuatro la eficiencia e incluso aumentar el bienestar reduciendo a la mitad el consumo de los recursos y conservando el resto. Pero la eficiencia tiene un temido efecto rebote conocido como la paradoja de Jevons que hace que el consumo de un recurso aumente cuando se incrementa su eficiencia.

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