Héroes : Emprendedores

Natura / El Mundo, febrero 2008

Amory Lovins


images-12.jpeg images5.jpeg

El genio del ahorro energético… Norteamericano de 59 años, Amory B. Lovins es uno de los principales impulsores del concepto de ‘Capitalismo Natural’, que también es el nombre de un libro que co-escribió desgranando esta idea y que fue elogiado en su momento por Bill Clinton, entonces presidente de Estados Unidos.

La idea es simple, pero también revolucionaria. Y, sobre todo, necesaria. Lovins muestra que el capitalismo no está reñido con el cuidado del medio ambiente. De hecho, él mismo ha llevado este espíritu a la práctica en multitud de ocasiones con algunas de las empresas más importantes del mundo.

Físico de formación, Lovins es capaz de llegar a un lugar, echar un vistazo y dar un millón de ideas sobre cómo gastar menos energía, ahorrar un montón de dinero y, de paso, evitar las emisiones contaminantes y otro tipo de daños ambientales.

Así lo ha hecho, por ejemplo, con Walmart, la gigantesca cadena de supermercados estadounidenses que aún le está dando las gracias por haberla convertido en un paradigma de lo verde y ayudado a mejorar sus balances gracias a los cambios introducidos.

Lovins, que ha pasado por universidades como Harvard, Oxford, California y Stanford, trabajó durante dos décadas junto a su mujer, socióloga y abogada especializada en temas ambientales, y fue uno de los fundadores del Instituto Rocky Mountain. También es el creador de un coche ecológico llamado ‘Hypercar’. / ÁNGEL DÍAZ

Jordi Sargatall

images-13.jpeg images6.jpeg

La conservación privada… Por medio de la Fundación Territori i Paisatge, de la obra social de Caixa Catalunya, este ornitólogo convertido a la gestión ha introducido un modelo de amplia raigambre en los países anglosajones pero apenas conocido en España: la custodia del territorio. Se trata de acuerdos voluntarios entre los propietarios privados de terrenos y entidades de la sociedad civil para conseguir una gestión que sea beneficiosa para la biodiversidad y, al mismo tiempo, para el dueño de la tierra. Este obtiene asesoría técnica, mejoras en la finca o prestigio y reconocimiento social por la labor.

En Gran Bretaña, por ejemplo, el National Trust, fundado en el siglo XIX, se mantiene con las cuotas de los socios y protege inmensas propiedades. Sargatall comenzó como ecologista y encabezó campañas sonadas como la que llevó a la Administración a proteger los Aiguamolls del Ampurdá. Pero vista la dificultad para conseguirlo, debió pensar que, donde no llega el Estado, puede hacerlo la sociedad civil y, hace 10 años, creó la la Fundación Territori i Paisatge.

La institución ha adquirido 7.500 hectáreas y por medio de acuerdos de gestión con propietarios públicos y privados ampara otras 130.000. En total, es el 4,4% del territorio catalán, custodiado en beneficio de la naturaleza sin ser espacio protegido como tal.

Douglas Tompkins y Chris Tompkins

images-31.jpeg images-16.jpeg images9.jpeg images-22.jpeg
Millonarios y ecologistas radicales… Cuando Douglas y su esposa Chris anunciaron que donarían sus fincas al Estado chileno si éste se comprometía a protegerlas como parque nacional casi nadie les creyó. En los años 90 de Pinochet, se les acusó de intromisión en los asuntos del país y se les consideró amenaza para la seguridad nacional. Hoy, han cumplido. En 2005 la organización Conservation Land Trust, fundada por ellos, donó una superficie dos veces más grandes que Doñana para crear el Parque Corcovado, en Chile, que hace frontera con su otra gran propiedad en el país, Pumalín, uno de los últimos grandes bosques templados del planeta que Tompkins compró salvándolo ‘in’ ‘extremis’ de la tala.

Ahora, la pareja continúa la tarea en la costa argentina de Santa Cruz y en los humedales de Corrientes, aliados con entidades locales y recaudando fondos para comprar terrenos para la conservación. Otras fincas las adquirieron ellos mismos. Tompkins, neoyorquino y aficionado al alpinismo, se hizo rico fundando la marca de ropa Sprit y otros sellos de prendas deportivas. Amasó dinero hasta que vendió la empresa y decidió invertirlo todo en las montañas andinas que había recorrido. Seguidor del ideario de la ecología profunda del filósofo noruego Arne Naes, su afán conservacionista es extremo. Bien puede hacerlo si tiene dinero. ¿Si otros compran para destruir, por qué no puedo hacerlo él para salvar … o para donarlo al estado? / P. CÁCERES
Jose Goldemberg

images-21.jpeg

El padre de los biocombustibles… Aún no se habían recuperado de los agitados tiempos de la carrera armamentística, cuando los físicos de todo el globo se encontraron, en la década de los 70, con un nuevo reto quizás aún más formidable: hallar un combustible que sustituyera al petróleo, cuya carestía había provocado una de las mayores crisis que se recuerdan. Fue el brasileño José Goldenberg quien dio con la solución: la caña de azúcar, producto abundante en su país, es también un combustible, aunque no contribuye al efecto invernadero. En 1978, Goldemberg publicó junto a otros colegas su propuesta de crear etanol a partir de la caña y, gracias a ello, Brasil es hoy líder mundial en biocombustibles. Aunque ahora se debate sobre la bondad ambiental de estos productos, no cabe duda de que el suyo fue un gran hallazgo. / A.D.

Janine Benyus

images7.jpeg images-14.jpeg

Imitar al mundo natural… Una chica rara, tímida y que obtiene su licenciatura en gestión forestal y literatura inglesa con un nota de ‘summa cum laude’ puede cambiar el mundo. Las ideas geniales son aquellas que parecen más sencillas. Y lo que hace Benyus resulta casi ingenuo, genial. Tras publicar el libro ‘Bioimitación: Innovación inspirada en la naturaleza’, revolucionó el mundo del diseño. Ha creado una asesoría de innovación y una organización sin ánimo de lucro dedicadas a extender los modelos naturales a la tecnología y a los diseños de todo tipo. Estudiar el funcionamiento de una hoja y usarlo en la tecnología solar o aplicar a la agricultura el funcionamiento de una pradera natural son sólo algunas ideas. Al fin y al cabo la naturaleza lleva millones de años diseñando su funcionamiento mediante prueba y error. Sólo vive lo que funciona.

Abul Hussam

images-15.jpeg images8.jpeg

Un químico que salva vidas… Hay más de 137 millones de personas en el mundo que beben agua contaminada con pequeñas dosis de incoloro, inodoro e insípido arsénico capaz de causar daños en el sistema nervioso, cáncer y en muchas ocasiones la muerte. Abul Hussam es un profesor de Química residente en Bangladesh al que un día se le ocurrió medir los niveles de arsénico presentes en el subsuelo de su propio barrio. Quedó asustado con los resultados. En poco tiempo había diseñado un pequeño y sencillo dispositivo compuesto de hierro que por 35 dólares dejaba libre de arsénico el agua de dos familias durante cinco años. El invento le llevó a ganar uno de los más prestigiosos premios de ingeniería de EEUU, dotado con un millón de dólares. Hussam lo donó a una ONG de Bangladesh encargada de producir y distribuir de forma gratuita el depurador de agua.
Kazutoshi Sakurai y Takesi Kobayashi

¿Estrellas de rock and roll?… ¿Cuántos conciertos se han organizado para recoger fondos con fines ambientales? ¿Cuántos artistas han prestado su imagen a las iniciativas de las ONG? Pero, ¿eso es todo lo que pueden hacer las estrellas de rock para mejorar el futuro del planeta? No. Kazutoshi Sakurai es el cantante de Mr. Children, la segunda banda que más discos ha vendido en la historia del rock japonés. Y Tashi Kobayashi es uno de los productores de mayor éxito en el país nipón. Ambos son conscientes de que la defensa ambiental del planeta necesita de algo más que letras de canciones y conciertos benéficos. Necesita dinero.

Y eso es lo que han hecho. Crear AP Bank -el nombre corresponde a las siglas en inglés de Energía Alternativa-, un banco sin ánimo de lucro dedicado a financiar proyectos respetuosos con el medio ambiente.

La pareja, junto con el compositor Ryuichi Sakamoto, ha conseguido reunir cerca de un millón de dólares para su labor de financiación. Conscientes de que la cantidad no es muy elevada, han apostado por los proyectos a pequeña escala. De momento, ya han puesto en marcha un sistema de reciclado en la isla japonesa de Kyushu y la construcción de un centro de vacaciones ecológico en las Islas Marshall. / M.G.C.

Ingenieros de Toyota

Hacia el coche del futuro… Hace más de 10 años que la marca de coches japonesa Toyota propuso a sus ingenieros la sencilla tarea de inventar de nuevo el automóvil. El encargo consistía en diseñar un vehículo de bajo consumo y altas prestaciones que respondiese a la demanda del público moderno y preocupado por los temas ambientales. La idea de crear un vehículo híbrido entre la propulsión de gasolina y eléctrica no fue la primera que surgió, pero una vez decidido que esa era la meta comenzaron a surgir los problemas. Si la batería era del tamaño adecuado no duraba y si tenía la potencia necesaria era demasiado pesada. El primer prototipo recorrió cerca de 100 metros antes de ‘morirse’. Pero un par de años más tarde el Toyota Prius era una realidad ecológica de la que circulaban más de 800.000 unidades en todo el mundo.

Shi Zhengrong
images10.jpeg images-4.jpeg

El rey de los paneles solares… Shi Zhengrong es multimillonario. Es el dueño de una empresa de fabricación de paneles solares que vale más de 6.000 millones de dólares y que crece cada año a un ritmo trepidante. Pero Shi no proviene de una familia adinerada. Nació, junto con su hermano gemelo, en un entorno de granjeros de la China más rural. La mala situación económica de sus padres les obligó a dar en adopción a uno de los gemelos. La suerte quiso que fuese él, lo que le permitió acceder a sus estudios de óptica en Sydney (Australia). Pero en 2001 volvió a China para comenzar la aventura que hoy se ha convertido en la empresa solar más rentable del mundo, la compañía Suntech Power. El impulso que la legislación alemana le dio hace años a esta tecnología le permitió convertir la energía solar en un negocio más lucrativo que el petróleo.

George Schaller

images-17.jpeg

Un biólogo legendario… Dicen que sin él Dian Fossey nunca hubiese escrito ‘Gorilas en la Niebla’. Y quizá sea cierto, porque el trabajo científico de George Schaller en los volcanes de Virunga motivó a la zoóloga para viajar a África. Schaller pertenece a ese tipo de hombre que no hacen el menor ruido, pero que resultan indispensables para cambiar las cosas. Ha dado su vida para estudiar y proteger a los gorilas de montaña, a los leones del Serengeti, a los jaguares de Brasil, a los osos panda de China… Entendió que las especies de grandes mamíferos sirven mejor que ninguna otra como embajadoras de la biodiversidad. Fue vicepresidente de la Sociedad para la Conservación de la Vida Salvaje y durante ese tiempo logró establecer más de 20 parques y reservas naturales por todo el mundo. Ahora, con 75 años, sigue peleando por la defensa de la amenazada oveja de Marco Polo en Asia.

Seguici in Facebook