El manejo agroecológico del suelo es la solución a los problemas actuales de degradación


Lunes, 26 de Septiembre de 2011
Concluyen las XVIII Jornadas Técnicas de SEAE sobre este tema celebradas en Granada
NP SEAE. 26/09/11.

La Agroecología es esencial en el manejo del suelo porque es el único modelo que concibe el suelo como un sistema complejo y con vida, capaz de poner freno a la degradación y mantener sus condiciones en ambientes inestables.

Esta fue una de las principales conclusiones de las XVIII Jornadas Técnicas sobre Manejo Agroecológico del Suelo, organizadas por SEAE en colaboración con la Universidad de Granada y GRAECO y celebradas los días 22 al 24 de septiembre en Granada, donde se reunieron expertos e investigadores destacados de toda España, representantes de la Comisión Europea y el sector ecológico europeo representado por IFOAM EU, que escogió las Jornadas para presentar su posición sobre la Directiva de Suelos de la UE.

Según SEAE, la mayoría de los procesos que forman parte de la dinámica de los agrosistemas tienen al suelo como ente vivo regulador donde confluyen aspectos ligados a su vulnerabilidad, su lenta formación y renovación y al reconocimiento de los múltiples servicios que presta el suelo al ser humano. En la actualidad, la falta de una política de protección específica, la descoordinación de las acciones recogidas en la legislación Comunitaria y Estatal, la escasez de estudios interdisciplinares sobre su complejidad y su dinámica, unidas a una agricultura productivista y una cada vez mayor dedicación del suelo fértil a usos no agrarios, están contribuyendo a la pérdida de su funcionalidad, expresada como degradación.

Los riesgos inmediatos y futuros no sólo se producen sobre la sostenibilidad de los sistemas agrarios sino sobre la de otros ámbitos de interés común como la calidad del agua, el cambio climático, la biodiversidad vegetal y edáfica, la salud y la seguridad alimentaria.

En este momento y sin lugar a dudas, el conocimiento del suelo como un sistema complejo, que tiene como condición obligada la existencia de la vida y la aplicación de este conocimiento al diseño de modelos agrarios eficientes para poner freno a la degradación del suelo y más resilientes para producir y mantenerse en ambientes inestables, sólo es abordado de forma integral por modelos de gestión agraria basados en premisas agroecológicas.
Por otro lado, usos y manejo del suelo son aspectos conectados y complementarios de la agricultura, la gestión forestal y el aumento de desarrollo en la tierra que tienen consecuencias en la seguridad alimentaria, energética, de materias primas y agua. El cambio global en el uso de la tierra, actualmente hacia la expansión de las tierras agrícolas y zonas urbanizables, llevan a la degradación del suelo y estos procesos se mantienen por las políticas aplicadas.

La expansión está teniendo lugar a costa de bosques, sabanas y tierras de pastos, en tanto que la degradación resulta de la erosión del suelo, la deficiencia de nutrientes, la escasez de agua, la salinización y la disrupción de los ciclos biológicos, poniendo en riesgo los suelos del planeta de mejor calidad. El cambio en los hábitos alimentarios, el comercio internacional y el creciente consumo de bienes están aumentando la demanda de tierra. La globalización está distanciando la producción del consumo, tanto que las decisiones de los consumidores y los impactos negativos de estas decisiones van a la deriva. El resultado es una competitividad creciente por el suelo con efectos colaterales no intencionados ni reconocidos. Las políticas tienen el desafío de perseguir un doble enfoque: abordar tanto el nivel sustentable de extracciónen los campos como el nivel global de uso sustentable.

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