El cambio climático está afectando la conducta de las aves migratorias

1BE3204A1E00BE2FBB36BA054CD8BD82BL.jpg
14/02/09

Desde que el calentamiento global hizo eco en nuestra sociedad, hay más adeptos que centran su interés en la fenología. Esta ciencia se encarga de estudiar la relación entre los factores climáticos y los ciclos de los seres vivos.
En España existe una asociación que está elaborando una Red Fenológica Nacional que tratará de descubrir los entresijos del cambio global.

La escasez de alimentos durante el invierno en nuestras latitudes ha hecho que los seres vivos desarrollen una serie de adaptaciones que permiten asegurar la supervivencia. Conforme comienza la primavera, numerosas aves llegan y salen de nuestro país. Esto ha propiciado que la cultura popular asocie las migraciones de ciertas aves (golondrinas, vencejos, aviones, cigüeñas, etc.) con la llegada del periodo estival. Sin embargo, hay quién postula que debido al calentamiento global estos patrones de migración se están modificando, ocurriendo cada año en épocas más tempranas o eliminándose por completo el proceso de éxodo.

La comunidad investigadora está muy interesada en conocer si estas afirmaciones son realidad. Es por esto que la Sociedad Española de Ornitología SEO/BirdLife, está elaborando una Red Fenológica Nacional, que cuenta con el apoyo del Instituto Nacional de Meteorología. Este estudio detecta los efectos del cambio climático en las aves españolas.

Para elaborar estas redes, SEO/BirdLife está ayudada por miles de voluntarios que informan de la llegada de las aves migratorias a nuestro país, así como de su éxodo. Con estos datos, se realiza un mapa donde se incluye la evolución de las aves en función de los registros de temperatura. De este modo se puede conocer si la llegada del cambio climático está afectando al comportamiento de estos pájaros migratorios.

Miguel Domínguez, ornitólogo aficionado desde hace más de 15 años y perteneciente a SEO/BirdLife comenta: “œLa Red Fenológica Nacional se crea gracias al esmero de diversos colaboradores en toda nuestra geografía”. Estos voluntarios describen y detectan los cambios en la estacionalidad de las aves.

“œEl acercamiento científico a la realidad siempre comienza analizando y describiendo. La observación, registro y descripción de los fenómenos naturales es la base del camino científico. Así, lo primero que hacemos es observar y registrar las llegadas y partidas de aves, comportamientos inusuales, etc.”, explica Domínguez.

Futuro incierto

Para detectar cómo afecta un fenómeno a un comportamiento previo, tenemos que saber con exactitud la conducta antes y después del acto en cuestión. El cambio climático está en pleno desarrollo, por lo que sus efectos se están describiendo a medida que se producen y cuya trascendencia aún se desconoce.

“œLa intuición y extrapolación del conocimiento previo nos indica que afectará a la distribución de los recursos en nuestro planeta, lo que sin duda se verá reflejado en el comportamiento migratorio y reproductor de muchas especies”, indica el ornitólogo Miguel.

Según Miguel Domínguez: “œHasta ahora tenemos algunos datos en los que se observan pequeños cambios en las conductas de determinadas especies. Aún es precipitado aventurar cómo se va a producir esta interacción, pero es un apasionante campo de trabajo”.

Antonio Román Muñoz, investigador de la Fundación MIGRES de Tarifa, explica: “œEl efecto del cambio climático en las aves solo puede ser estudiado en lugares que dispongan de una serie larga de años de información”. Para analizar estos datos se utiliza un método estandarizado.

“œLos lugares europeos que cumplen estos requisitos se localizan en la antigua URSS. En España, a través del anillamiento científico, se podría disponer de información no estandarizada de los últimos 60 años”, expone Román. La zona de Tarifa en el Estrecho de Gibraltar es una de las pocas que disponen de un registro continuado desde los años 70.

Anillamiento de aves

El anillamiento es un método que permite conocer determinados aspectos de la vida de las aves. De este modo, estudiando diversos ejemplares de pájaros, se pueden extraer conocimientos sobre las especies a las que pertenecen.

Este sistema consiste en capturar el ave e individualizarla mediante el marcaje con una anilla metálica que dispone de un número de identificación único para ese animal. Este número de identificación quedará registrado en un sistema informático de la comunidad científica.

Mediante esta técnica de marcaje se pueden conocer los comportamientos de la especie, su longevidad, la reproducción, los destinos de migración, la fidelidad a los lugares de cría, invernada y descanso durante la migración.

También se puede obtener información sobre las condición física de las aves, la muda, etc. Además, este estudio puede proporcionar información valiosa aplicada a la conservación de las especies.

fuente/imagen: www.andaluciainvestiga.com – Susana Aguilar

Seguici in Facebook