Arne Naess fue el creador del concepto ‘Ecología profunda’

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17/03/09

Arne Naess, recientemente fallecido a los 96 años, era el filósofo más conocido de Noruega. Su concepto de ‘Ecología’ ‘profunda’ sirvió para enriquecer, tanto como para dividir, a los diferentes movimientos ambientalistas.

Alpinista empedernido, Naess vivió durante una cuarta parte de su vida en una cabaña en lo más alto de un monte al sur de Noruega.

Arne Naess propugnó la idea de que la ecología no debía limitarse únicamente al lugar que el hombre ocupa en la naturaleza, sino a todas y cada una de cuantas partes integran la propia naturaleza, y siempre contempladas desde una base igualitaria, dado que el orden natural posee, en sí mismo, un valor intrínseco que trasciende los valores humanos. Naess instaba siempre a los movimientos de orientación ecologista a “proteger al planeta no sólo en beneficio del género humano, sino, también, en beneficio del propio planeta, a conservar los ecosistemas sanos por el mismo hecho de hacerlo”.

En opinión de Naess, los que pensaban que los grandes problemas ecológicos se podían resolver en el entorno de una sociedad industrial y capitalista tenían un ecologismo “superficial”. Había que entender que era la sociedad en sí misma la que había causado la crisis ecológica planetaria. Esta tesis, fundamentada en las enseñanzas de Spinoza, Gandhi y Buda, penetraría en las diversas corrientes de pensamiento que inspiraron a los movimientos ambientalistas de mediados de los 80.

Naess también habló de la superpoblación mundial como un grave problema ambiental y defendió el derecho de todos los seres vivos a ser respetados. Todo ello hizo que algunos calificaran sus ideas como una especie de ocultismo de estilo ‘New’ ‘Age’ y que otros lo acusaran de pecar de proponer una reducción eugenésica de la humanidad al estilo nazi.

Críticas que Naess contestó aclarando que la ‘Ecología’ ‘profunda’ parte de la idea de que el ser humano no es ajeno a la naturaleza, sino que forma parte de ella en igualdad de condiciones con otros seres vivos, como una especie más.

Durante su vida, Naess fue un destacado activista. En 1970 se encadenó junto a otros a unas rocas frente a una cascada que caía sobre un fiordo noruego, para oponerse a la construcción de una presa, logrando frenar las obras. También presidió Greenpeace en Noruega, cuando se fundó la sección local en 1988 y fue candidato electoral del Partido Verde noruego.

Como alpinista, Naess encabezó la primera expedición que conquistó, en 1950, la cumbre del Tirich Mir, de 7.708 metros de altura, en Pakistán. Él mismo lideró también una segunda expedición noruega a esa misma cumbre en el año 1964. Y es que las montañas se encontraban justamente en el centro de la visión que Naess tenía de las cosas, hasta el punto que instaba a quienes asistían a sus conferencias a que pusieran en práctica el precepto taoísta de “escuchar con el tercer oído” y “pensar como una montaña”.

En su forma primigenia, la filosofía de Arne Naess era conocida como ‘ecosofía T’ (la T en recuerdo de la cabaña del monte Tvergastein, en la que vivió y trabajó durante una buena parte de su vida).

Siendo aún adolescente, Naess conoció a un juez noruego quien le aconsejó que leyera a Spinoza, aquel filósofo judío del siglo XVII que enseñaba que Dios se hace presente a través de la naturaleza.

Nacido en Oslo, Naess se doctoró en la universidad de la capital noruega, convirtiéndose, a los 27 años de edad, en el profesor más joven de dicha institución, donde permaneció de profesor hasta 1970. Publicó más de 30 libros y numerosos ensayos y artículos.

Fue investido caballero por el rey Harald de Noruega en el año 2005 y nombrado comendador de la Real Orden Noruega de San Olav. Se casó dos veces, la primera con Else, de quien tuvo dos hijos. Else murió antes que él. Posteriormente, contrajo matrimonio con Kit Fai, una alumna suya 40 años más joven que él y a la que conoció cuando el tenía 61 años.

flickr – Walter Schwarz – www.elmundo.es

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