Vino y Cambio Climático: oportunidades y adaptación (o derechos y deberes)

Íñigo Álvarez de Toledo, MSc*
Agosto 2010

Trabajo presentado en el 1er Foro Nacional de Responsabilidad Social Empresaria de Argentina (agosto 2010).

Resumen e Introducción

El Cambio Climático (CC) ha pasado a ser incuestionable. Desde algunos sectores, honestamente o por interés, se plantean dudas sobre su origen antropocéntrico, pero han prácticamente desaparecido los que negaban que estamos -todos, inevitablemente- sumergidos en este fenómeno.

El hecho de ir entrando en un periodo de cambio que afectará a todas las esferas humanas implica que nosotros, nuestra forma de pensar y sentir, nuestras actividades y hasta nuestros valores han de cambiar también.

Por un lado, para adaptarnos y aprovechar las oportunidades que puedan darse. Por el otro, por tener un papel que cumplir en la mitigación de las causas y los efectos negativos, por el bien de la sociedad a la que pertenecemos -que, al final, es el mundo.

Y esto constituye una obligación moral para los viticultores y vinicultores. Lo es porque, más allá de las emisiones industriales que nos corresponden, somos responsables del CC, sobre todo como viticultores. A partir de ahí lo es porque o revertimos el proceso o lo potenciamos, siendo prácticamente imposible la neutralidad. Lo es porque tenemos el conocimiento y los medios para revertirlo. Y lo es también desde la perspectiva de nuestras empresas vitivinícolas, pues mitigar y adaptar nuestras actividades respecto al CC aporta sobre todo un gran valor a la base de las mismas, el suelo, beneficiándose toda la cadena hasta llegar al vino. Y después hay muchos otros elementos donde intervenir y del cual se obtienen beneficios y ahorros, a corto y largo plazo.

Por último, es una obligación moral de las empresas vitivinícolas porque seguramente es la actividad, fundamentada en la agricultura, de más sofisticación y prestigio, a la que tantas otras miran en cuanto a acceso a mercados y comunicación.

Este trabajo está divido en cuatro partes.

I) Evidencias del CC: donde se resalta, especialmente, algunas tendencias que se manifiestan dentro del mundo vitivinícola, y las tendencias en Iberoamérica.

II) Consecuencias para el Sector: refiriéndose primero a la vid y sus ritmos, y al vino; y después, desde una perspectiva más amplia, a la imagen que la industria vitivinícola proyecta y proyectará ante una sociedad siempre más exigente desde un punto de vista medioambiental y de recursos naturales disponibles, lo cual irá influyendo crecientemente en las políticas públicas.

III) Mitigación: donde indicamos lo que podemos hacer para ser creadores de valor, y no una carga sobre la Naturaleza y la sociedad. Aquí mostramos los muchos aspectos en los que intervenir, todos importantes, e incidimos en el fundamental: el suelo.

IV) Adaptación: qué cambios realizar, vistas las circunstancias, para mantener nuestras actividades. Planteamos los principios que obligan a los viticultores ecológicos y biodinámicos, que suman muchos decenios de experiencia en adaptase a la Naturaleza y “fomentar” su colaboración, en lugar de guerrear contra ella.

I) EVIDENCIAS DE UN CAMBIO CLIMÁTICO

Según constata el Consorcio Deméter (integrado por 25 empresas españolas vinculadas al sector vitivinícola, y liderado por Miguel Torres, S.A.) en los últimos años se vienen observando, por parte de algunos viticultores y bodegueros,  ciertos cambios en el proceso de maduración de la uva. Existe una tendencia a que se produzca un desfase entre la madurez en el contenido en azúcares, más temprana y la madurez de aromas y polifenoles, más tardía. De manera que resulta difícil determinar el punto óptimo de cosecha ya que si tenemos el grado probable adecuado, todavía no se ha alcanzado la máxima intensidad aromática y los taninos todavía son verdes. Este desfase supone un reto para los elaboradores ya que el consumidor prefiere vinos de aroma intenso, taninos maduros y menor grado alcohólico.

Los cambios observados se deben a las nuevas condiciones climáticas que coinciden con los resultados que, para España, se desprenden del estudio que sobre el cambio climático ha elaborado el Ministerio de Medio Ambiente en colaboración con la Universidad de Castilla la Mancha (Moreno 2005). El estudio prevé los cambios siguientes:

1. Tendencia progresiva al incremento de las temperaturas medias a lo largo del siglo, especialmente en los meses de verano.

2. Tendencia generalizada a una menor precipitación acumulada anual.

Tendencias generales

Todas las zonas vitivinícolas del mundo se verán seguramente afectadas. Desde Mendoza (por ejemplo http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=943999) a California, desde Australia a Sudáfrica, y por supuesto, Europa.

Las zonas vinícolas están en aquellas partes del mundo de clima definido como Mediterráneo y en las zonas subtropicales secas. Estas zonas se van ampliando al centro y norte de Inglaterra, a Dinamarca y, hacia el este, a Polonia, Rumanía, Bielorrusia y Ucrania. Las cosechas están aumentando en el sur de Inglaterra y en Brandenburgo. Así la evolución de la viticultura en el Reino Unido:

*Hectáreas: 80     196     350   917    872   1247   1500   3000?
*Año:          1972   1975  1980  1990  1999  2007  2008  2018

En Alsacia, por otra parte, el número de días con temperaturas medias de más de 10 grados (favorable a las actividad de las viñas) ha pasado de 170 días / año hacia 1970 a 210 al final del S.XX. En Burdeos la floración sucede entre 2 ó 3 semanas antes que hace 25 años y en el Valle del Rin las cosechas se llevan a cabo unas 4 semanas antes que hace 60 años.

Iberoamérica

Un estudio de diciembre 2009, elaborado, a petición del Gobierno de México, por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), – llamado “mini-Stern”, en referencia al influyente informe del economista británico Nicholas Stern, del 2006, de gran impacto en la toma de conciencia sobre los costos económicos del Cambio Climático (CC) – asume que la temperatura en la región subirá entre el 1% y el 6%, en dependencia de cuán grandes sean las emisiones.

Por otro lado, las lluvias aumentarán entre un 5% y un 10% en algunas partes de la región y disminuirán entre un 20% y un 40% en otras.

Entre las conclusiones principales están:

– En ciertas zonas de Argentina, Chile y Uruguay se observa que un aumento moderado de la temperatura puede tener efectos positivos en el sector agrícola para ciertos horizontes de tiempo.
– Por el contrario, en regiones tropicales y en Centroamérica, el aumento de la temperatura deriva en impactos negativos que se incrementan paulatinamente.

En general, el cambio climático ocasionará presiones adicionales sobre los recursos hídricos en Argentina, Brasil, Chile, Ecuador y Perú, así como también en Centroamérica y el Caribe. Esto tendrá consecuencias negativas primordialmente sobre la producción agropecuaria y el uso de las represas hidroeléctricas.

El informe destaca el daño potencial de los desastres climáticos hasta el fin de siglo. En el período 2000-2008, estos desastres le costaron a América Latina un promedio de cerca de US$8.600 millones al año. El costo podría subir entre US$11.000 millones y US$250.000 millones al año, dependiendo del método de cálculo.

En cuanto a Chile concluyó que la parte central del país podría sufrir un descenso en las precipitaciones de cerca del 30% antes de 2100, lo que afectaría la cantidad de agua disponible para beber y para las plantas hidroeléctricas. Respecto a Uruguay estimó que el costo del cambio climático sería de aproximadamente el 10% del PIB en el período hasta 2050.

Sin embargo, dice que los costos de mitigación serán menores en países como Argentina, Chile y México; medianos para Brasil, Bolivia, Colombia, Perú y Ecuador, y altos para la República Dominicana, Panamá y Paraguay.

Evolución del Glaciar Viedma

II) CONSECUENCIAS PARA EL SECTOR

El futuro desafío fundamental para la industria del vino mundial será el Cambio Climático. Sus consecuencias directas (temperatura, precipitación, concentración de gases) e indirectas (gestión de recursos, eficiencia energética, producción sustentable o regenerativa, comunicación) afectarán a todos los aspectos de la misma.

Los desafíos fundamentales se han definido así:

1. Análisis de riesgos de las zonas viticultoras;
2. Adaptaciones necesarias de sistemas agrícolas;
3. El problema del CO2- consecuencias de su aumento, como aumento de enfermedades de las plantas;
4. Límites de emisión de Óxido de Nitroso (N2O), Metano y Carbono (C);
5. Gestión de recursos, desde el viñedo al cliente, y más allá.
6. Comunicación.

El rápido crecimiento de la población y la consecuente disminución de tierra agrícola junto a un clima cambiante terminará ejerciendo presión en las zonas vitícolas por el uso de la tierra y otros recursos.

La forma de producir se verá por tanto afectada en el proceso de adaptación a las exigencias que ya empiezan a verse.

La población mundial habrá crecido, en el mejor de los casos a 8 mil 700 millones de personas en el 2050, y a 15 mil millones en el peor escenario (IPCC 2007).

¡ Agua !

El mayor desafío en el contexto del CC para muchas zonas vitivinícolas del mundo será la disponibilidad de agua.

Según el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático, debido al

– aumento de temperaturas,
– aumento de radiación solar en muchos lugares,
– reducción de las precipitaciones, o
– mayor irregularidad de las mismas

se exacerbará la degradación del suelo y la desertificación.

La desertificación está frecuentemente acompañada por la salinización, que hoy afecta al 7% de la tierra y al 20-50% del suelo bajo irrigación. Además la irrigación supone el 70% del agua en uso en el mundo.

Todo esto significará una enorme presión sobre la tierra agrícola en general y bajo irrigación en particular, cuando no esté dedicada a la producción directa de alimentos.

La huella del agua es también de creciente importancia y aún no se ha generalizado su incorporación a la gestión. Sin embargo, como ejemplo, España está exportando 189 Mm3 / año de agua al Reino Unido, capturada en productos relacionados con la producción de uvas.

Siempre hay que abrir una puerta al pensar ecológico

La cuestión del agua no puede verse como independiente a otras cuestiones relacionadas con el clima: las emisiones de N2O y CO2 por tierras agrícolas contribuyen más que ninguna otra fuente al Efecto Invernadero, pero estas emisiones dependen del contenido de agua y de materia orgánica del suelo.

La huella ecológica de todo el proceso que rodea a la producción y venta de un vino se viene analizando más bien parcialmente, centrándose en las emisiones de Carbono “pero sin incluir las emisiones provocadas por una gestión deficiente del suelo.

Por tanto Sostenibilidad no debe confundirse con conservar los métodos actuales, sino como un proceso continuo de adaptación a los eventos futuros, desde una perspectiva medioambiental, económica y social.

En octubre 2009, 713 personas se desnudaron en Burgundy para advertir al mundo sobre el impacto de la industria vitivinícola francesa en el Cambio Climático. Afortunadamente para ellos hacía sol!

Consecuencias en las calidades y estilos

EL Dr. R. Smart, conocido como el gurú de los vinos australianos, a la pregunta sobre que nos podemos esperar, dice:

– los inviernos serán más suaves;

– habrá menos heladas primaverales;

– los veranos serán más cálidos;

– habrá puntas de calor extremo;

– se adelantarán los cambios fisiológicos de las viñas y la recolección;

– la recolección se llevará a cabo bajo temperaturas más altas;

– quizás se use más agua;

– las plagas y enfermedades cambiarán;

– las variedades actuales no serán tan adecuadas desde la perspectiva del estilo y la calidad del vino.

¿Cómo responderán las viñas?

– el “œstress” por temperatura será más común en las zonas calientes;

– las zonas frescas tendrán añadas más predecibles;

– el aumento de CO2 incrementará la fotosíntesis;

– la formación del sabor se verá afectada.

La temperatura es el parámetro climático más importante respecto al estilo de vino y su calidad.

¿Qué cambios podemos esperar entonces en los vinos?

– los vinos serán más alcohólicos, con más alto PH y menor acidez natural;

– algunos vinos tintos perderán su color;

– algunos vinos perderán sus sabores;

– muchos vinos blancos perderán cualidades típicas de sus variedades;

– quizás aumente la proporción de vinos tintos frente a los blancos.

Consecuencias en la viticultura

Según el estudio realizado por la Universidad Politécnica de Madrid España (“œEl cambio climático en España”, por J. R. Lisarrague.) acontecerá una elevación de la temperatura durante el ciclo de la vid, y en especial durante el periodo de crecimiento de la uva y maduración. Además habrá aumento del déficit de agua como consecuencia del aumento de la demanda atmosférica y disminución de la precipitación durante la primavera y el verano.

Consecuencias en las hojas

“¢ adelanto y acortamiento de las fases de crecimiento vegetativo y de agostamiento;

“¢ anticipación y acentuación de parada de crecimiento;

“¢ reducción del crecimiento y del área foliar;

“¢ pérdidas de pigmentos;

“¢ aumento de fotosíntesis por C02;

“¢ estado hídrico inadecuado;

“¢ reducción de fotosíntesis neta en climas cálidos;

“¢ posible incremento de transpiración;

“¢ reducción de la eficiencia en el uso del agua;

“¢ envejecimiento y caída, reducción de área foliar;

“¢ exteriorización de los racimos.

Consecuencias en las uvas

“¢ disminución del rendimiento;

“¢ adelanto y acortamiento de las fases de crecimiento y maduración;

“¢ uvas más pequeñas;

“¢ pérdidas de peso;

“¢ pasificación;

“¢ probables excesos de azúcares y de alcohol;

“¢ pulpa con madurez industrial excesiva cuando se pretende madurez fenólica y aromática de piel y pepita;

“¢ oxidaciones;

“¢ maduración aparente. Posible alto extracto y concentración. Falta de equilibrio, de armonía y de complejidad;

“¢ reducción del color por inhibición de síntesis y/o degradación. Inestabilidad;

“¢ disminución de la estructura: ¿taninos totales? ¿Maduración y combinación de los taninos?

“¢ aumento del contenido en K y del Ph;

“¢ disminución del contenido en ácidos, especialmente málico. Aumento de la relación tartárico / málico;

“¢ pérdidas de aromas;

“¢ persistencia de herbáceos;

“¢ desfase de la maduración de la pulpa y las de la piel y semillas.

Consecuencias generales de la elevación de la temperatura y del déficit de agua

“¢ modificación de alteraciones parasitarias y no parasitarias;

“¢ cambios en la distribución de raíces;

“¢ modificación del régimen económico: incrementos de los insumos, como el riego;

“¢ periodo activo potencialmente más largo;

“¢ adelanto (y reducción) de los periodos de crecimiento y de maduración;

“¢ reducción del crecimiento vegetativo;

“¢ parada de crecimiento;

“¢ senescencia y defoliación;

“¢ adelanto de la vendimia;

“¢ uvas más pequeñas;

“¢ aumento de azúcar, K y PH;

“¢ disminución málico. Taninos totales?

“¢ menos aromas;

“¢ disminución del color;

“¢ desfase de la maduración de la piel, y pepitas respecto a pulpa.

III) MITIGACIÓN


¡ La mitigación fundamental se debe dar en los suelos !

Aunque haya algunos que consideren que hay una duda razonable sobre la influencia de las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, nadie puede negar que somos la causa de la degradación del suelo y del crecimiento de los desiertos en detrimento de tierras antaño fértiles.

Las emisiones de CO2 y otros Gases Efecto Invernadero por quema de combustibles fósiles no son las únicas causas del Cambio Climático, ni siquiera son la mayor causa.

Antiguas prácticas, que continúan hoy, degradan la tierra e incrementan el dióxido de carbono y otros GEI en la atmósfera, cuando antes fertilizaban el suelo. Este proceso de destrucción medioambiental ha aniquilado muchas civilizaciones antes de que se descubriera el carbón y el petróleo.

Por tanto, aunque mañana consiguiéramos cero emisiones de combustibles fósiles no evitaríamos la potencial catástrofe. La quema de pastos y de las sabanas continuaría, y la desertificación seguiría acelerándose con la incapacidad de los suelos para almacenar Carbono y agua: el clima continuaría cambiando.

La degradación del suelo y el Cambio Climático son inseparables. Por tanto es prácticamente inútil preocuparse sólo de las emisiones de GEI por la quema de combustibles fósiles y no de la pérdida de biodiversidad y degradación del suelo.

Es necesario mantenerlos cubiertos para aumentar la materia orgánica y la Vida en los mismos, y para almacenar el Carbono atmosférico. Incrementos relativamente pequeños en materia orgánica en grandes superficies de suelo conllevan millones de toneladas de Carbono almacenadas. Nuestra mayor esperanza de salvación (terrenal) radica aquí.

Cualquier incremento en la materia orgánica del suelo lleva a la mejora de la estructura del mismo, aumentando además la capacidad de infiltración y retención de agua. La cantidad de agua que puede almacenarse en suelos sanos hace ridícula la que contienen todas las presas del mundo.
Cuestión ésta de seguridad estratégica, en un mundo en el que se vaticina que las próximas guerras serán por el agua (lo cual no debe de extrañar en España).

Tal absorción, además, colabora no poco en la minimización de la frecuencia y severidad de las sequías e inundaciones y sus efectos, muchas veces causadas por la degradación del suelo y no por cambios en el régimen de precipitaciones.

La desnudez del suelo

El suelo desnudo durante gran parte del año degrada el mismo, y el uso de venenos y fertilizantes químicos de síntesis exacerba el problema. La agricultura industrial, que promociona ambas prácticas, ha obtenido impresionantes aumentos de producción en el corto plazo, pero se ha demostrado como destructora del suelo.

En todo el mundo la mayoría de las tierras agrícolas “incluidas las de regadío- han perdido la gran parte de su materia orgánica y vida, lo que está causando la más rápida erosión del suelo de la historia.

La agricultura industrial, en cuanto a ser emisora neta de Carbono, es un fracaso y no sólo, como suele contabilizarse, por las emisiones de la maquinaria usada, sino porque destruye la capacidad del suelo de almacenarlo.

Tierra desnuda en octubre, en Córdoba, España

Pero con frecuencia la agricultura ecológica “así certificada- no se diferencia tanto de la industrial al prescindir del uso de sustancias químicas sin corregir sus otros errores, siguiendo métodos que han hundido más de 20 civilizaciones durante la historia gracias a la pérdida de biodiversidad y a la desertificación.

La única agricultura posible ha de imitar a la Naturaleza:

– restaurando la salud del suelo,
– teniéndolo permanentemente cubierto,
– utilizando sistemas de policultura,
– combinando con vegetación natural en suficiente cantidad.

Estas formas de agricultura son verdaderamente revolucionarias frente a la convencional actual (incluyendo frecuentemente a la ecológica) que consiste en un solo cultivo, dejando el suelo desnudo entre plantas y filas, y totalmente desnudo durante largas temporadas anuales cuando se trata de tierra calma.

La FAO, en su lenguaje más diplomático, dice algo parecido, al reclamar una verdadera “œrevolución verde” capaz de detener el CC mediante la utilización de mejores prácticas agrícolas, y a la vez:

– mejorando el suelo,
– mejorando la calidad de los productos,
– mejorando la calidad del medio ambiente,
– favoreciendo la biodiversidad,
– conteniendo y revertiendo procesos erosivos,
– conteniendo la desertificación,
– compensando parte de las emisiones de maquinaria (de producción eléctrica, de producción industrial, de transporte).

Para ayudar a este proceso anunció una nueva base de datos mundial sobre el suelo que, entre otros cometidos, ayude al conocimiento del potencial almacenamiento.

Muchos científicos independientes consideran que todo el carbono emitido por el ser humano podría ser absorbido por las tierras agrícolas si son manejadas adecuadamente.

Agricultura de Carbono


Los sistemas agrícolas y ganaderos virtuosos que conservan y almacenan Carbono en los suelos ( la denominación en inglés es “œcarbon farming”, algo así como “œagricultura y ganadería de cosecha de Carbono”) incluyen técnicas como:

– 100% de cobertura vegetal del suelo para evitar la acción erosiva del viento y del agua sobre él; además permite albergar mucha más vida microbiana.

– Gestión del pastoreo: el ganado es concentrado en un área poco tiempo pero con alta densidad, de forma que muerde las plantas de forma regular y hasta cierto punto, además de tumbar la vegetación muerta, remover el suelo, y fertilizarlo con sus excrementos.

– Dejar que crezcan hierbas naturales en los cultivos, combinándolas con los períodos “durmientes” de los mismos.

– No uso de elementos químicos de síntesis.

– Acolchado del suelo con paja u otra vegetación muerta. Esto protege al suelo del sol, el viento y la lluvia, permitiéndole el almacenamiento de agua y la formación de vida microbiana.

El arma de doble filo

Los suelos contienen las mayores reservas de Carbono en su ciclo terrestre, aunque varían, naturalmente, las valoraciones sobre su magnitud. Se considera que contienen 1.500 Gigatoneladas (1 GT = 1.000 millones de toneladas) de Carbono orgánico, aproximadamente el doble de la atmósfera, mientras que la vegetación contiene unas 600 GT.

Se estima que el potencial técnico de secuestro de Carbono en el suelo está entre 2.000 y 3.000 millones de toneladas métricas por año durante los próximos 50 años.

Esto significa haber recuperado para el suelo 50 partes por millón del Co2 en la atmósfera en el año 2.100 “fecha a la que pueden llegar muchos de nuestros hijos y nietos.

Con estos datos en la mano es fácil entender que tenemos un arma de doble filo de inmensas proporciones y potenciales consecuencias:

a. Tenemos aún gran potencial de empeoramiento, haciendo, con nuestra agricultura “œextractiva” industrial, escapar más Carbono a la atmósfera.

b. Tenemos un gran potencial para remediar nuestra peligrosa situación con eficacia, rapidez, simplicidad, ningún riesgo y, además, bajo coste “cualidades todas éstas ajenas a los desbocados proyectos de geoingeniería.

Naciones Unidas maneja cálculos que llevan a las mismas conclusiones sobre las acciones a realizar.

Por tanto, como resume el Dr. Rattan Lal, se deberán asignar fondos para potenciar:

– mezcla de cultivos,

– uso de perennes,

– uso de plantas de raíces profundas e importante masa,

– dejar residuos vegetales en campo,

– el no usos de aperos que afectan a la estructura del suelo,

– sistemas agroforestales,

– uso de vegetación natural, arbustiva y arbórea en lindes,

– mejora de pastos,

– actividades que restauran / recuperan suelos desertificados y ecosistemas degradados, especialmente aquellos afectados por erosión, salinización y pérdida de nutrientes.

La biodiversidad ineludible

Estas actividades significan, necesariamente, el aumento de la biodiversidad, contrariamente a los principios de la industria agroquímica convencional.

Un ejemplo que muestra todo un mundo para muchos insospechado: recientemente un experimento de maceta realizado en EEUU confirma que una hierba perenne con micorriza aumentó el carbono del suelo entre el 0´9% y el 1´6% en sólo 12 meses. Sin la micorriza no hubo aumento alguno en el mismo periodo.
La bacteria responsable de la formación de las micorrizas se inhibe ante la presencia de abonos nitrogenados, y desaparece con el usos de herbicidas.

Propiedad biodinámica en Chile

Hay, naturalmente, otras cuestiones a tener en cuenta.

En Banrock Station, Australia, el amplio y ejemplar plan de mitigación incluye los siguientes objetivos:

“¢ Reducir el uso de agua en un 50%

“¢ Tener acolchado el 100% del suelo

“¢ Poner en marcha una Política de Gestión Energética

“¢ Medir y comunicar las emisiones de GEI

“¢ Mantener sumideros y secuestro de Carbono

“¢ Investigar sumideros de Carbono en la viña

“¢ Firmar acuerdos públicos de reducción de GEI

“¢ Desarrollar objetivos y estrategias de reducción de emisiones de GEI

“¢ Lema: Good Earth, Fine Wine (Buena Tierra, Vino Excelente)

“¢ Reducción de uso de agua

“¢ Captura y reutilización del agua

“¢ Obtención de ISO 14001

“¢ Uso del empaquetamiento para aumentar la conciencia sobre la naturaleza e iniciativas conservacionistas.

“¢ Reciclaje de embalaje

“¢ Diseño arquitectónico eficiente y de bajo impacto

“¢ Uso de energía solar

“¢ Cada venta destina un porcentaje al apoyo de proyectos medioambientales

“¢Énfasis de los objetivos empresariales hacia el ahorro de agua, el secuestro de Carbono y la conservación de la biodiversidad.

Viña y biodiversidad en Banrock Station


Metodologías de análisis de huella ecológica y de carbono

El primer sistema que se ha aplicado es el Análisis de Ciclo de Vida (ACV), que analiza el impacto de un producto desde su producción hasta el final de su vida o reciclaje ( o de la cuna a la tumba).

Siendo una herramienta muy completa es un método ideal para analizar y cuantificar los impactos de un producto o proceso. A la vez, sin embargo, no es fácil su uso a efectos de comunicación si el público objetivo no es especialista en este campo.

Con el fin de superar esta limitación y quizás centrar (y reducir) el análisis
a la preocupación mundial sobre las emisiones de GEI, la OIV (Organisation Internationale de la Vigne et du Vin), está trabajando en un protocolo que establecerá la contribución de GEI de la industria.

Como punto de partida se está usando el IWCCP (International Wine Carbon Calculator Protocol) y el IWCC (Carbon Calculator), desarrollados por un consorcio internacional de federaciones de bodegueros y apoyados por la FIVS.

Se consideran tres áreas:

– Área 1: se consideran aquellas emisiones sobre las cuales la compañía en cuestión tiene control directo por ser propietario (agricultura, elaboración, embotellamiento).

– Área 2: se considera la energía comprada “calefacción y electricidad.

– Área 3 : se consideran las emisiones de todos los productos y actividades que se adquieren de otras compañías.

Un estudio clarificador

Un estudio de la G. d”Annunzio University of Chieti-Pescara (A. Cichelli, A. Raggi, C. Pattara: Life cycle assessment and carbon footprint in the wine supply-chain ) ha identificado, utilizando el Análisis de Ciclo de Vida, los momentos de mayor impacto.

Para ello se tomó como referencia una botella de 750 ml de vino tinto ecológico (Montepulciano d”Abruzzo), incluyendo el “embalaje primario” (botella y los otros elementos en ella) y el “œsecundario” (caja de cartón ondulado, film de PVC y palet de madera).

Al ser vino ecológico no había impacto debido a químicos usados en la viticultura.

La conclusión es que la producción de las botellas es, de lejos, el aspecto de más impacto, alrededor del 70 % del total de GEI emitidos, y ello sin contar su transporte!

Cómo paliar este impacto de las botellas

De forma natural nos planteamos que se puede hacer para paliar este impacto. Puede resultar clarificador el estudio realizado por el Instituto Catalán de la Viña y el Vino: “Tendencias del sector: vinos envasados en botellas de vidrio de menor peso” (F.Capdevila, J.Garcia, M.Vilavella, A.Puig, C.Masqué, X.Elorduy. INCAVI). Estas son las conclusiones.

Las emisiones de CO2 en el proceso de producción del vidrio varían en función de las cantidades de material reciclado utilizado. Las menores emisiones se producen cuando se utiliza vidrio reciclado para la producción de botellas, siendo en las botellas nuevas cuando la cantidad de CO2 equivalente es mayor, aproximadamente 0,4467 g y 0,716 g de CO2 equivalente por cada gramo de botella producido respectivamente. Lo que viene a representar que la cantidad de CO2 de una respecto a la otra es 1,6 veces mayor.

Según el tipo de envase de vidrio que se utilice (peso y % de reciclado) la cantidad de CO2 equivalente se puede multiplicar, en los modelos de botellas estudiados, por 2.7 en botella de vino espumoso, 3.00 botella tipo Rhin, 3.86 en botella tipo Bordelesa y 3.89 en botella tipo Borgoña. Aunque la variabilidad de algunos tipos de botella es menor, como en las de vinos espumosos, está justificado el esfuerzo que se haga en ellos para conseguir trabajar con botellas menos pesadas.

La unión hace la fuerza

La preocupación por los cambios que se están percibiendo en España ha animado a un grupo de empresas del sector a crear el consorcio DEMETER. “Desarrollo de Estrategias y Métodos vitícolas y Enológicos frente al cambio climático. Aplicación de nuevas Tecnologías que mejoren la Eficiencia de los procesos Resultantes” (Acrónimo “œ Cenit Demeter”).

El Consorcio Cenit Demeter, como decíamos más arriba, está integrado por 25 empresas españolas vinculadas al sector vitivinícola, de las cuales un 56% son bodegas y el 44% restante corresponde a empresas de la industria auxiliar del sector vitivinícola.

IV) ADAPTACIÓN

Al pensar en la estructura de este trabajo parecía que éste sería el capítulo más importante, siendo la Mitigación solamente la parte de la actividad dedicada a aportar su grano de arena en la reducción de los riesgos asociados a un Cambio Climático. Sin embargo esta última se ha revelado fundamental. Esto es debido, primero, a la importancia del suelo, y, segundo, a que Mitigación y Adaptación se confunden. Prácticamente todas las acciones anunciadas por Banrock Station, Australia (“œClimate Change Responses”) pueden volver a ser expuestas aquí.

Por ejemplo, está muy bien evitar unas toneladas de emisiones anuales, pero es muy  conveniente para una bodega el no depender de precios de electricidad que con toda probabilidad irán al alza, y además tener un suelo capaz de absorber Carbono, pues mejora su fertilidad y acumulación de agua. También podríamos entrar en la cuestión de la Comunicación, en un entorno de recursos escasos, como se mencionó antes.

Otro ejemplo: está muy bien la mitigación usando botellas más ligeras y con alto contenido de material reciclado (y no digamos volver, en ciertos casos, al reuso), pero la bodega se beneficiaría más directamente gracias al presumible menor coste del transporte, y al acceso “gracias a la adecuada Comunicación- a mercados sensibles. Por cierto, los mercados más sensibles a las cuestiones medioambientales coinciden con los que compran vino “grupos de cierto nivel cultural y económico.

El trabajo antes citado, “œEl cambio climático en España”, aporta unas ideas interesantes sobre los puntos flacos de la viticultura en climas mediterráneos.

Circunstancias desfavorables ” fragilidad del ecosistema

” Clima cálido y seco.

” Variedades de ciclo corto.

” Patrones de ciclo corto, debilitantes, no resistentes a la sequía.

” Terrenos expuestos a sur y poniente.

” Orientación inapropiada de las filas.

” Sistemas de conducción que exteriorizan demasiado los racimos, y sobreexponen hojas.

” Amontonamiento de hojas y racimos

” Deshojados inoportunos: bilaterales.

” Déficit hídrico (secanos).

” Racimos próximos al suelo (reflexión diurna y emisión nocturna).

Y volviendo al Dr. Richard Smart, encontramos unas recetas sobre como proceder para adaptarnos.

Qué podemos hacer?

Simplemente cambiar de zona, o cambiar de variedades

– Seguramente es más fácil cambiar de variedades.

– Necesitaremos nuevas variedades para las regiones calurosas.

– Las zonas frescas tienen un futuro mejor.

– Habrá nuevas regiones frescas en lugares como Inglaterra o Dinamarca.

Principios generales para encontrar nuevas zonas más frescas

– Moverse hacia el norte (en el hemisferio norte).

– Moverse hacia zonas más altas.

– Quizás moverse hacia la costa.

Algunas prácticas en zonas calurosas

– Recolectar de noche

– Uso de vapor de agua para refrescar las viñas “pero requiere mucha agua.

– Cambiar variedades.

– Desarrollar nuevas variedades adaptadas a zonas muy calurosas. Usar sistemas tradicionales, no modificaciones genéticas ! (“œlong on promises, short on delivery”)

Variedades para zonas muy calientes

Tintas:

– Petit Verdot

– Graciano

– Durif

– Bobal

– ¿Syrah?

– ¿Variedades griegas?

Blancas:

– Vermentino

– Viognier

– Verdelho

– ¿Verdecho?

Opciones en bodega, nuevos productos

– Alcohol: ajustes mediante “œdes-alcoholización”.

– PH: ajustes mediante electrodiálisis

– Análisis muy precisos para elegir la fecha de recolección.

– Diversificación: vinos de bajo alcohol (9%”¦0%), zumo de uva y otras bebidas basadas en ella.

– Tentación de producir “œvinos 100% tecnológicos”: coloración, aromatización, ingeniería genética ( de nuevo generosa en promesas, tacaña en resultados)

Es necesaria una actitud de “gestión dinámica”, semana a semana. Y no imaginar que el Cambio Climático simplemente desaparecerᔦ

Diversidad, diversidad, diversidad, la necesaria garantía para la adaptación. Dos viñedos de “La Selva”, Toscana, Italia (ecológica).

¿Otra viticultura?

Lo hasta ahora expuesto y el creciente interés ” sobre todo en los mercados maduros- por productos naturales, sanos y que no dañen nuestro entorno nos lleva de forma muy natural a pensar en la viticultura ecológica / orgánica / biológica.

Hay una serie de beneficios perfectamente tangibles y medibles, como son

– Mejora de la calidad del suelo.

– Mejora de la calidad del vino gracias a cosechas equilibradas, especialmente cuando se trata de suelos inicialmente difíciles “poca materia orgánica, pobre estructura, pobre capacidad de infiltración y retención, desequilibrio en la proporción calcio / magnesio.

– Eliminación de elementos químicos de síntesis, sean pesticidas, herbicidas o fertilizantes “lo cual tiene también sus importantísimas consecuencias en el suelo.

– Mejora de la calidad de agua, superficial y subterránea.

– Mayor cantidad de predadores beneficiosos.

– Mejor salubridad de trabajadores y sus familias

– Mejora de la percepción pública por la ausencia de riesgo derivado del uso de materiales tóxicos.

Sin embargo el hacer bien el trabajo de viticultor ecológico no debe de relajar la guardia, sobre todo en los aspectos no agrícolas. Un estudio de la Universidad de Zaragoza (España) mostraba que en la comparación de unas determinadas bodegas, la bodega ecológica producía cantidades de CO2 superiores al cultivo convencional, concretamente del 22%. Aunque no tuviese en cuenta cuestiones como la capacidad de absorción de Carbono por parte de la producción agrícola ecológica, este estudio llama la atención (Emisiones de CO2 generadas durante el cultivo tradicional y ecológico de la vid A. Aranda, G. Ferreira Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos Universidad de Zaragoza).

Pero centrémonos en el suelo, ya que hemos apuntado importantes cuestiones referidas al mismo.

Tenuta de Valgiano, cerca de Lucca, Italia (Biodinámica).

El suelo del viñedo

Los principios fundamentales en el manejo del suelo son, según establece el Instituto de Investigación en Agricultura Ecológica (FIBL) los siguientes.

a) Fertilidad

Cuyas cuestiones fundamentales son:

“¢ el aumento de la materia orgánica / humus,

“¢ la mejora y estabilidad de su estructura, garantizando la adecuada proporción de oxígeno / agua,

“¢ su capacidad de almacenamiento de agua,

“¢ su capacidad de intercambio de cationes,

“¢ su capacidad de mantener, equilibrar y acrecentar la micro y la macro fauna, y flora,

“¢ la capacidad de infiltración de agua,

“¢ la capacidad de intercambio de gases y de contener oxígeno,

“¢ mantener el suelo cubierto, al menos temporalmente, para evitar la erosión y permitir el almacenamiento de agua y Carbono,

“¢ enriquecer el suelo con micro y macro nutrientes,

“¢ realizar las labores mecánicas evitando la compactación del suelo.

La materia orgánica estable es un factor fundamental para la mejora de la estructura del suelo y la fertilidad.

Una buena estructura del suelo permite a las raíces explorar en profundidad, aportando agua, nutrientes y oxígeno para los procesos metabólicos.

Un suelo vivo y bien equilibrado garantiza la salud de la planta y la expresión del terruño en los vinos.

b) Labores

Las labores del suelo tienen una gran influencia en su fertilidad. Las labores deben minimizarse para permitir al viñedo beneficiarse de un suelo estable y biológicamente activo.

Esto se consigue con abonos verdes, acolchado, siega, cobertura vegetal, fertilización ecológica, compost y preparación del suelo.

c) Manejo del suelo en zonas áridas y semi-áridas ” Áreas de clima mediterráneo

– Evitar la competición por el agua y a la vez la erosión del suelo “uno de los grandes desafíos de la agricultura mediterránea.

– Mejora de la estructura del suelo para evitar la compactación.

– Incremento de la fertilidad del suelo =evita la carencia de nitrógeno en el zumo.

– Labores superficiales, alterne de calles.

– Cobertura vegetal durante todo el año o todo el tiempo posible.

d) Cobertura vegetal

Hay cuatro tipos

* Leguminosas, para la fijación de nitrógeno y estímulo del crecimiento de la planta;

* Herbáceas, para ayudar a la agregación de la estructura del suelo y protección de la erosión;

* Especies que se usan para almacenar Carbono, limpiar el suelo y protegerlo, como mostazas y Caléndula;

* Especies que se plantan primordialmente como melíferas y hábitat de insectos, como Phacelia, Umbelliferae y Alyssum.

Muchas de estas plantas son también útiles para pasto de animales, cuyo uso bien hecho es una gran ventaja para la agricultura en general.

Este sistema es especialmente utilizado por viticultores biodinámicos, que usan ovejas y gallinas.

Tres imágenes de la Azienda Montesecondo, en el Chianti, Italia (Biodinámica).

d) Agua y secuestro de Carbono

El manejo de suelo descrito tiene impactos muy positivos, como se ha mencionado, en el agua disponible (y por tanto en la adaptación al CC en cuanto a causante de menor agua disponible o lluvias irregulares y torrenciales).

Y en el fantástico secuestro de Carbono.


Cuestiones políticas

Desde una perspectiva más amplia se necesita la presión de la industria al gobierno para tener:

” Análisis transparente y riguroso de los impactos nacionales y regionales del CC, en sus diversas manifestaciones “técnica, medioambiental, social y económica.

” Comunicación de distintos escenarios probables y respuestas posibles.

” Los cambios legales necesarios.

El sector vitivinícola debe:

– Usar esta oportunidad para demostrar iniciativa en analizar, evaluar y comunicar opciones realistas de mitigación y adaptación.

” Establecer alianzas con científicos y organizaciones conservacionistas, beneficiándose de sus capacidades y evitando que estos sectores tengan el liderazgo en el proponer qué hacer y cómo llevarlo a cabo, sin la visión del productor.

Labores en el famoso Coulee de Serrant

Profundización y Referencias

Dr. Richard Smart: Global Warming and its impacts on vines and viticulture. Presentación en Cambio Climático y Vino 2008

Rattan Lal (Editor):

Soil Carbon Sequestration and the Greenhouse Effect. 2009
Encyclopedia of Soil Science. 2006
Soil Erosion And Carbon Dynamics. 2005

Allan Savory: Manejo Holístico. INE. México. 2005

Jared Diamond: Colapso. Por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen. Ed. Debate. 2006

Íñigo Álvarez de Toledo, MSc: Abonos verdes y restauración de suelos.
En www.ideaa.es/wp/archives/342

Íñigo Álvarez de Toledo, MSc: Carbono y suelo, el estado de la cuestión.
En www.ideaa.es/wp/archives/2371
En Vida Rural, mayo 2010
En Ecohabitar, nº 25 primavera 2010

www.ideaa.es/wp/archives/category/agricultura-y-campo/olivares-y-vinedos

www.ideaa.es/wp/archives/category/agricultura-y-campo/suelos-y-carbono/

Sobre las civilizaciones antiguas, ver: www.ideaa.es/wp/archives/870

Presentaciones y conferencias en Ecosostineble Wine 2010

Presentaciones y conferencias en Cambio Climático y Vino 2008

PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medioambiente): The Natural Fix www.grida.no/publications/rr/natural-fix/page/3723.aspx

FAO (Food and Agriculture Programme): www.fao.org/corp/google_result/es/?cx=018170620143701104933%3Apvqiwqrhhhq&q=suelos++carbono&x=0&y=0&cof=FORID%3A9#1073

www.banrockstation.com

www.fivs.org

www.fibl.org/

www.cepal.org

www.uclm.es

www.ipcc.ch

3 Bodegas biodinámicas

www.coulee-de-serrant.com

http://www.valgiano.it/

http://www.montesecondo.com

 

*De familia con tradición bodeguera. Fundador de IDEAA en el 2002, permaneciendo como su director desde entonces. La organización se dedica fundamentalmente a desarrollar y aplicar sistemas para la regeneración de suelos agrícolas y ganaderos dentro de ecosistemas de tipo mediterráneo, obteniendo productos de gran calidad, y teniendo como visión última la invulnerabilidad a la inestabilidad climática. También apoyan la comercialización de algunos productos realizados bajo estos criterios.  Para obtener más información, visite www.ideaa.es

Versión publicada en Agronegocios: http://www.agronegocios.es/opinion-vino-y-cambio-climatico-oportunidades-y-adaptacion/1/1462.html


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