Es apenas el comienzo

Como país de gran tradición en la agroindustria, apenas estamos en el inicio del enorme aporte que puede hacer la informática para generar nuevos desarrollos y resultados al campo. Estamos frente a un nuevo paradigma tecno-productivo, con la oportunidad de pasar de ser un país que ofrece materia prima alimentaria hacia uno que ofrece productos de elaboración más compleja.

Hay un campo grande para avanzar. La trazabilidad, por ejemplo, es crucial para la inserción de productos en el mercado internacional. Su exigencia se incrementará notablemente en los próximos años. Llegaremos pronto al punto en que una persona común se interesará por saber de qué tambo se extrajo la leche con la que se elaboró el queso Gouda nacional que acaba de comprar en un supermercado. En lo comercial tendrá aun más relevancia. Con sólo acercar el celular a ese queso Gouda se podrá obtener toda la información detallada desde su origen primario hasta el último de los eslabones de la cadena de producción. La informática será clave para asumir ese proceso de acercamiento a los consumidores y una buena herramienta para cuidar el trabajo de los productores.

El desafío de ser lideres también en este “campo de la informática” supone el reto de conformar verdaderos equipos multidisciplinarios en donde profesionales de distintas áreas sean capaces de analizar, desde distintos puntos de vista, los problemas, las variables y las posibilidades de innovar o mejorar los procesos y productos. A modo de ejemplo, alguno de los aportes más significativos de la informática en esta área son: el diseño de sistemas de inteligencia artificial y algoritmos genéticos, el procesamiento de grandes volúmenes de datos distribuidos, la aplicación de estructuras de datos complejas, la explotación de ontologías (complejos esquemas conceptuales) y nuevas formas de visualización de datos. Es innegable que todo este despliegue de tecnología informática potencia enormemente las posibilidades productivas del sector del agro.

Pero hay mucho más en lo que la informática puede colaborar con el sector rural. Los datos que se registran en los mapas satelitales son muchos y el volumen de datos censados hoy en día es enorme. Ahora bien, ¿qué hacer con todos esos datos para que se transformen en información útil para el sector agrario? El análisis de las imágenes es un primer paso para transformar colores y formas en información contextual. Pero la mayor riqueza se encuentra en la integración de estos datos con las distintas fuentes de información.

Caso concreto

Un ejemplo de esta integración está dado por el Proyecto I+D+i que se está desarrollando en el Centro XData del Departamento de Informática del ITBA, en el cual se integra de manera global la información obtenida de censados y mapas satelitales con la típica información del negocio agropecuario, registrada en cubos multidimensionales de análisis, conocidos como OLAP cubes (On Line Analytical Processing cubes). El propósito del proyecto es lograr cruzar información registrada en bases de datos consolidadas (Data Warehouse) con datos geográficos ambientales (precipitaciones, temperatura, polución, composición de los suelos, niveles de fumigación, NDVI, etcétera) para mejorar la toma de decisiones. Sobre esta base de información enriquecida, también es posible aplicar técnicas de explotación de datos (Data Mining) para descubrir ciertos patrones de comportamiento y obtener sistemas predictivos a futuro. Estos sistemas de clasificación y predicción resultan de gran utilidad para el sector agro productivo.

Como lo expresé anteriormente, los grupos multidisciplinarios son la clave para avanzar y generar innovación. Sin duda, la sinergia entre el sector agropecuario, las empresas y las universidades debería incrementarse notablemente, para lograr potenciar los resultados del sector agropecuario, tanto en materia de calidad de los productos, como en materia de comercialización.

La autora es directora del Departamento de Informática del ITBA .

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